ENTRE LÍNEAS | O |
09 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.O GROVE siempre mantiene la emoción hasta el final. Ahora que el PG ha aceptado apoyar a José Antonio Cacabelos (PSOE) como próximo alcalde, va y resulta que donde había un cuatripartito de izquierdas (PSOE-BNG-PG-EU) puede que ahora ya sólo quede un tripartito. Los nacionalistas no están en absoluto satisfechos con el modo en que se ha llevado a cabo la negociación y en sus filas son muchos los que abogan por quedarse en la oposición y dejar a los socialistas gobernar al frente de una coalición con galeguistas y Esquerda Unida, pero en minoría. Un panorama sin duda rocambolesco. El Bloque celebra mañana su asamblea y la cosa está que arde. Haría bien Cacabelos en intentar apaciguar los ánimos y pulir ese acuerdo antes de que la ruptura se consume. No en vano, los galeguistas avisan que ellos apoyan un cuatripartito de izquierdas, pero no un tripartito. Así que, quién sabe, de seguir así la cosa no habría que descartar que Pérez vuelva a ser alcalde y que todo se consume en un mítico «pacto da escaleira». Como en los viejos tiempos.