«La pérdida de identidad exige una respuesta desde el Concello»

Serxio González Souto
Serxio González VILAGARCÍA

AROUSA

Entrevista | Marcelino Abuín Es, sin duda, una de las piezas fundamentales de la renovación del PSOE. Abuín defiende la candidatura socialista como «una apuesta pensada para los ciudadanos, no para sectores internos»

16 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?ficacia en la gestión y un proyecto de ciudad bajo el brazo. Con esas dos banderas define Marcelino Abuín su retorno a la política activa. -Sobre usted recae el principal peso político de la candidatura. -No, el principal peso recae, lógicamente, en el cabeza de lista, Enrique León. En Vilagarcía se abre una oportunidad estupenda. La revisión del plan general, el repensar la ciudad, existe una conciencia hoy, que no existía antes, acerca de la pérdida de la historia de Vilagarcía, en arquitectura, en costumbres, en urbanismo. Y esa conciencia de pérdida de identidad exige una respuesta desde el propio Concello. Esa es la justificación de que yo esté en esta candidatura, lo que puedo aportar. León quiere hacer de Vilagarcía un modelo en este sentido. -Bien, pero la elaboración de la lista ha sido controvertida. ¿De qué situación parten? ¿Hay problemas? -Esta candidatura es al PSOE local lo que la ejecutiva federal elegida en el congreso en el que salió Zapatero es al PSOE en España. -... no es decir poco. -No, no es decir poco. En el sentido de una apuesta por la renovación de formas. Y, sobre todo, es una candidatura pensada para los ciudadanos, no para contentar a sectores internos. Ese es el mensaje que se quiere lanzar. Pensar en los ciudadanos, no en nosotros mismos. -Se dice que es una buena lista para gobernar, pero sin mucho gancho electoral. -No lo comparto en absoluto. Lo que sí se le puede criticar es que ninguno de sus miembros pertenece a un sector interno concreto. Pero absolutamente todos tienen una implicación social en Vilagarcía como muy pocas candidaturas tuvieron hasta ahora. Es la candidatura, de cuantas hay, que más se parece a Vilagarcía. -¿No detecta desencanto entre parte de la militancia y quienes se han quedado fuera? ¿No cree que esto puede pasarles factura? -Es un proceso muy complejo. Inédito, en cuanto a que la renovación se lleva a cabo desde el propio gobierno, sin perder unas elecciones. Es difícil. Se podía haber caído en un extremo, la renovación total, o en el otro, la absoluta continuidad. El descontento estaría, entonces, muy focalizado, en un lado o en el otro. Optando por una situación intermedia puede haber descontento en ambos lados. Pero pienso que está superado. Incluso las presencias en el acto de presentación de la candidatura confirman que eso es un tiempo pasado. -Una cuestión más personal. Fue usted concejal entre 1987 y 1991. ¿Por qué este retorno ahora? -Yo tengo las mismas preocupaciones en el ámbito privado que en el público. La arqueología, la recuperación de castros o la puesta en valor de elementos del patrimonio, la revisión del catálogo, de los bienes a conservar... Ahora existe esa preocupación a nivel social de la que antes hablábamos. Y, por supuesto, la palabra mágica, que es Cortegada. -Entre su ida y su vuelta se desarrolla la alcaldía completa de Gago. ¿Cómo valora este período? -En 1987 nuestro modelo eran A Coruña, Santiago. En este momento, las obras de teatro que se representan en Madrid pasan por Vilagarcía, esa es la gran diferencia. Es una sociedad más vertebrada, más desarrollada. En 1979, uno de las preocupaciones de aquella corporación municipal era pagar el recibo de la luz de mayo... Ahora, nuestra intención es que el modelo sea Vilagarcía. Creo, además, que el gesto de Javier Gago, de percibir la necesidad de que se abra una nueva etapa y de dejarle paso, todavía no ha sido bien valorado. -Hablemos de futuro. -Los servicios tienen que gestionarse de otra forma, profesional. Vamos a proponer la creación de una oficina de gestión y calidad. Hay que incidir en la organización interna del Concello, hacerla eficaz y eficiente, a la altura de lo que demandan unos ciudadanos exigentes. Vilagarcía tiene que ser un modelo, en calidad de gestión, en ordenación del territorio, en conservación del patrimonio. Debemos pensar que lo que va a ocurrir estos cuatro años definirá la Vilagarcía de todo el siglo XXI. El cambio más espectacular desde la desecación de las marismas. -Las elecciones definirán la fórmula política que lo pilotará. ¿Una coalición? -Es una opinión personal, pero aun con mayoría absoluta sería positivo invitar a otros a participar en el gobierno. Son cuatro años trascendentales que exigirán la mayor amplitud posible y un diálogo permanente.