ENTRE LÍNEAS | O |

13 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

LA VÍA de O Salnés va a tener dos radares fijos. Creo sinceramente que la única forma de evitar que nos comportemos como cafres en las carreteras es que pensemos que estamos permanentemente vigilados. Somos así. No haría ni falta poner los radares. Sólo con que la gente pensase que están, ya valdría. Quizás también habría que buscar la forma de colocar radares que, en lugar de detectar excesos de velocidad, detectasen otros comportamientos tan nuestros como la corrupción, el nepotismo o la malversación de fondos públicos. Si los concejales y constructores de muchos pueblos y ciudades tuvieran la firme convicción de que un radar invisible controla sus tejemanejes otro gallo nos cantaría. O si algunos políticos supieran que salta una alarma cada vez que contratan a un hijo o amigo para dar unos cursillos que no sirven para nada o si hubiese siempre una cámara grabando cada vez que responsables de la Administración dan subvenciones a sus colegas a cambio de otras prebendas. Para eso también tienen que inventar radares. Fijo.