La cosa política
23 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.candidato en O Grove, Sofía Agrelo probable aspirante en Vilagarcía, Álvaro Rodríguez alcaldable en Cambados. La cuenta puede seguir. El Partido Galeguista desembarca en O Salnés como la gran incógnita de las elecciones municipales del próximo 27 de mayo. Su irrupción en el mapa político de la comarca puede marcar diferencias, aunque no en todos los concellos por igual, ni mucho menos. Y esta posición de futurible bisagra comienza a generar especulaciones. Entre ellas, la de hasta qué punto le interesa al Partido Popular que las históricas siglas galeguistas concurran a los comicios. Desde un punto de vista genérico, la respuesta es obvia. Sin más aliados que algunos pequeños partidos de corte independiente, los conservadores no tienen con quién pactar. Una formación teóricamente centrista, sin querencias predefinidas hacia izquierda o derecha, bien puede servir de bastón a la gaviota en aquellos municipios en los que peligre la mayoría absoluta, fórmula a la que los populares se ven abocados una y otra vez. No obstante, esta reflexión exige matices considerables al bajar a tierra firme y tomar en consideración la situación de cada plaza en juego. Hay, por ejemplo, quien asegura que el PP está no sólo animando, sino incluso promoviendo la presentación del PG en determinados lugares. Ribadumia, sin ir más lejos. Las informaciones en este sentido apuntan incluso a reuniones entre jerarcas populares ribadumienses y el presidente de la gestora galeguista en Sanxenxo, Francisco Estévez, con este objetivo en mente. El concello arousano es un verdadero polvorín, en el que ha explotado ya la gran carga de profundidad: el polígono de Cabanelas, ilegal de principio a fin, nació al margen de cualquier ordenación urbanística, y este es un hecho que todos, sin excepción, conocían. Otra cosa es el reparto de responsabilidades concretas, que a este paso decidirán los tribunales. La génesis furtiva del parque empresarial es el factor esencial de la polémica. El resto, historias como la de los millones volatilizados de Carlos Núñez , son antiguas y probablemente nunca lleguen a desentrañarse. Con este panorama por delante, y dando como probable aunque no definitiva la presentación de nuevo de Nené Barral como cabeza de Independentes por Ribadumia -en su día llegó a dudarse de que el ex alcalde concurriese a las municipales del 2007 y se habló incluso de contactos entre alguna de su gente que apunta buenas trazas, como Mar Rey , y el PSOE-, al PP no le vendría mal un cuarto partido que restase sufragios a los de Barral y contribuyese a apuntalar la hoy frágil alcaldía de la gaviota. Porque, claro está, el BNG de Ramón Mouriño bucea en un electorado propio. Su labor de denuncia puede ser, de hecho, una de las claves del 27-M. Otra vez en O Grove En tierras mecas, donde Katelo ocupa la única concejalía que el PG ostenta en toda la comarca, los de Chesqui , verdadero inspirador de la aventura galeguista, pueden arbitrar nuevamente el equilibrio entre la derecha de Pérez y la izquierda a caballo de BNG, PSOE y EdeG. Y en Cambados puede pasar de todo. Desde otro triunfo de Cores Tourís, absorbidos los independientes bajo las siglas populares, a una alcaldía en manos de los socialistas, con Domingo Tabuyo a la cabeza, o al retorno de los nacionalistas al bastón de mando, con la baza de Víctor Caamaño como gran incógnita. El sustituto de Roque Durán como cartel tiene una imagen social irreprochable. Pero habrá que ver si es capaz de aportar ese plus que el BNG precisa no sólo para recuperar el que fue su gran bastión en O Salnés, sino también para terciar con posibilidades en la disputa por los tres diputados provinciales del distrito electoral arousano. Como habrá que comprobar también si Álvaro Rodríguez, muy ilusionado con su nuevo reto, logra rentabilizar su indudable trabajo en la corporación, al margen de las referencias a la parcelaria de Oubiña que alumbraron IPC. Si todo esto parece complicado, qué decir del intento del Partido Galeguista por presentar sus credenciales en A Illa. Por ahora han tocado a quien fuese el número uno de Esquerda Unida, Pablo Iglesias , para armar la candidatura. Ha dicho que no. El sur y el PSOE Mientras, en Vilagarcía, los socialistas comienzan a tomar posiciones. Resuelta la designación de un candidato solvente como Enrique León , está claro que la composición de la candidatura es el mayor foco de problemas al que se enfrenta el PSOE en su camino hacia el postgaguismo. Pues bien, un grupo de militantes históricos, provenientes en su mayor parte de la zona sur del municipio -Vilaxoán, Sobrán- mantendrán un encuentro el próximo viernes para dejar clara cuál es su postura acerca de la confección de la lista. «Non queremos que suceda o de hai catro anos, cando a nosa área quedou sen candidato, e os resultados estiveron á vista, a perda da maioría absoluta», explica uno de los portavoces del colectivo. Como quiera que no acaban de comulgar con la ejecutiva ni tienen claros los criterios que se están manejando a la hora de pulir el grupo que saltará a la arena electoral, sus miembros dirigirán por escrito sus demandas tanto al propio cabeza de lista como a la dirección local del puño y la rosa. «Xa están facendo a candidatura, e o sur ten que estar representado». Siempre cálido, el viento del sur.