Análisis | Compensaciones en el ámbito doméstico
15 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?indicatos como la CIG y formaciones políticas como Esquerda Unida han llamado la atención sobre la falta de compensaciones para los automóviles perdidos, que constituyen una herramienta de trabajo más para centenares de arousanos. Por el momento, sin embargo, todo apunta a que el asunto se solventará en el consorcio de las aseguradoras. Lo que implica que los afectados percibirán, en el mejor de los casos, el precio de mercado de su vehículo, jamás el de uso, siguiendo la clásica taxonomía marxiana, mucho más valioso y en tantos casos insustituible. Nadie dará más de 300 euros por un coche de 16 años, pero ¿quién le pone precio a los desplazamientos que permite? En el ámbito doméstico, al menos, el abanico de ayudas se extiende al ajuar de primera necesidad. ¿Qué comprende semejante concepto? La lista es larga. Frigoríficos, cocinas, hornos, lavadoras, vajilla, cubiertos, cristalería y aparatos precisos para desarrollar las actividades domésticas básicas, así como mesas y sillas, siempre en relación proporcional al número de personas que convivan en el domicilio afectado. Si la cocina está bien surtida, no lo está menos el dormitorio. Son subvencionables las camas, los somieres, los colchones, los armarios y la ropa de cama y baño, nuevamente en función del número de integrantes de la unidad doméstica. Completan este capítulo los elementos de sala, tales como las sillas de brazos y sillas en general, y las mesas de comedor bajo el criterio ya mencionado. Eso sí, hay un límite para todo ello. Las pérdidas se cubrirán en un 100% en las viviendas habituales y en un 40% en el caso de las ocasionales. Pero únicamente hasta un máximo de 6.000 euros.