El palomar La perra de Julia Doval es la que mejor posa y la más obediente. Sus cualidades le acaban de dar la medalla de oro en el Campeonato del Mundo celebrado en Polonia
06 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?a perra con mejor pose del mundo está en Rubiáns (Vilagarcía). Es un ejemplar de pastor catalán de cuatro años de edad de nombre Lluta de babylu's, y que en casa abrevian con un cariñoso Cucu. Acaba de ganar el Campeonato del Mundo del 2006 en la modalidad belleza celebrado en Poznan (Polonia). Su propietaria es Julia Montserrat Doval Cascallar quien, junto a sus padres, lleva las riendas del criadero Salnés Bull situado en la parroquia vilagarciana. Esta familia acumula ya un largo palmarés con sus perros, pero es la primera vez que alcanzan un título mundial. Cucu ya había logrado premios importantes en el 2004 y el 2005 en campeonatos de España y Portugal, pero se ve que en el último año ha perfeccionado aún más su técnica hasta conseguir la medalla de oro. Esta perra de tonos tostados ha demostrado ser la que mejor posa y la que mejor acata las instrucciones a la hora de seguir el paso que ordena el juez de turno, enseñar los dientes y dejarse tocar con esmero y docilidad. En la casa de Julia no ocultan su orgullo por este premio, no en vano sus perros han sido los únicos de Galicia que han cruzado el continente para participar en el campeonato celebrado en Polonia, y Cucu no ha sido la única que ha regresado con premio. Julia y su madre María del Carmen Cascallar también se llevaron en el coche a su bulldog inglés llamado Ernest Hemingway. Un macho de sólo dos años que quedó primer clasificado en su modalidad, consiguiendo el punto obligatorio para el título de campeón de Polonia. Los campeones que cría Julia nacen y se hacen. Debe partirse de un animal «de buena sangre», explica, pero el adiestramiento es fundamental. A las lecciones de «obediencia civil» deben dedicarse, como mínimo, media hora al día, y el animal deben percibirlas «como un juego, no como un maltrato», añade esta criadora de devoción y bombero forestal de profesión. Julia empezó sus pinitos en la crianza hace unos ocho años y fue de la mano de un pastor alemán que descubrió en la Semana Verde de Silleda. Así se introdujo en una afición «cara pero sana», como ella gusta decir. Desde entonces se ha volcado en esta actividad hasta el punto de montar su propio criadero y de lanzarse a recorrer kilómetros con sus perros para demostrarle al mundo lo que son capaces de hacer.