Dramas

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

23 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

ESTA profesión endurece el alma. Convivir cada día con accidentes de tráfico, agresiones, atracos, muerte y desgracias de todo tipo te hace ver las cosas de otra manera. Menos cuando hay un niño de por medio. El fallecimiento de un pequeño de 17 meses en A Illa que se asfixió tras tragar pienso para conejos me ha conmocionado. Creo que a todos. Cuando ocurren estas cosas, ni los médicos, que ven de todo, pueden evitar sentir un escalofrío al intentar imaginar el dolor de los padres y de la familia. Lo mismo nos sucede a los periodistas. Nos acusan de no tener ni alma ni sentimientos, pero yo he visto a redactores escribir con lágrimas en los ojos cuando pasan dramas como el de A Illa. En un mundo perfecto los niños no deberían sufrir. Mientras esperamos que llegue sólo nos queda ofrecer apoyo, solidaridad y cariño a los padres de la víctima.