En directo | El programa «Un avó na biblioteca» en O Piñeiriño La tele, Internet y el trajín diario hace que la gente converse cada vez menos, sobre todo si es entre ancianos y niños. En el colegio vilagarciano rompieron la tendencia
06 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.No hace falta recurrir al CIS para comprobarlo. ?abido es que leemos poco, y los niños no son una excepción. El auditorio formado por el aula de cuarto B del colegio O Piñeiriño y la simple pregunta lanzada al aire de ¿cuánto tiempo dedicáis a leer? da buena muestra de ello. Quién lo preguntaba era Carmelo Vidaurre que ayer fue el encargado de abrir las sesiones del programa «Un avó na biblioteca» en el que participa este centro de Vilagarcía. El objetivo de estos encuentros es fomentar el diálogo y el contacto entre los niños y las personas mayores, y Carmelo escogió para la charla el argumento de la lectura. Le va en su vocación y su oficio. Fue profesor y director en un colegio de Venezuela y ha escrito ocho libros de contenido didáctico y educativo, La felicidad en el hogar y Sin drogas se vive mejor, son algunos de sus títulos. La ocasión no se prestaba a disertaciones profundas ni exposiciones académicas sobre las bondades de la lectura para la educación, pero eso no le impidió abordar la cuestión de una vertiente más conceptual y cercana a los pequeños. «¿Con qué leéis?», les preguntó a los alumnos de nueve y diez años. «Con los ojos», le respondió uno; «con la boca», le dijo otra. A la tercera fue la vencida. «Con la mente», se escuchó desde la segunda fila. Esa era la respuesta que quería oír Carmelo para introducirlos en materia. Y es que los libros son mucho más que letras y signos sobre el papel. «Leer nos sirve para sentirnos personas de más valor», señaló el viejo profesor y, también, «para pasárselo Pipa», apostilló Xermán Torres, el jefe de estudios que ejerció de maestro de ceremonias para la ocasión. Habían pasado ya unos minutos de esta clase tan especial y todavía faltaba la pregunta del millón. Que leer es bueno ya lo saben los niños, pero ¿aplican la teoría la práctica? El rápido sondeo con cuarto B deja en evidencia que no ocurre todo lo que fuera deseable. El ordenador, la Play Station y sobre todo la televisión todavía siguen gozando de un lugar privilegiado en el ocio de los más pequeños. Los cuentos quedan para última hora, casi siempre cuando toca irse a la cama y de forma rápida. Siempre hay la excepción que confirma la regla, y en cuarto B la hay. Y después estaba Nadín. Una niña de melena rubia y semblante desorientado que llegó de Holanda y que casi no entiende español. Fueron sus propios compañeros los que le tradujeron la pregunta de Carmelo echando mano de la mímica y hablando con la cadencia que emplean los indios en las películas del oeste. Nadín entendió finalmente y desveló que de libros, por ahora, poco. El ordenador reina en su casa. Nadín apenas entendía a su interlocutor pero, para el caso, era lo de menos. Lo que sí experimentó al igual que sus compañeros es la novedad que supuso charlar en corro con un señor de pelo blanco que no era ni el profesor ni el abuelo de verdad y que llegó a O Piñeiriño en una mañana de lluvia para hablarles de libros y de lo bueno que es leer. Carmelo proseguirá con sus lecciones el lunes y el miércoles, con las clases de quinto y sexto, hablando a los niños de frente, con su mirada clara y su afán por transmitir.