Mucha alarma para un mal de pocos

Bea Costa
Bea Costa VILAGARCÍA

AROUSA

Reportaje | Cortes nocturnos en O Salnés

06 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?os concellos de O Salnés, con la única excepción de Vilagarcía, volvieron a interrumpir anoche el servicio de agua. Es la tercera vez que lo hacen esta semana y, según el conselleiro de Medio Ambiente, podría ser la última. La solución a los problemas de captación de agua en el Umia podría llegar esta madrugada a través de la nueva canalización que se construye en el río. De todos modos, que los ayuntamientos corten la traída no siempre implica no tener agua en casa. La experiencia de estas tres últimas noches lo demuestra. Las empresas concesionarias cortan el suministro pero algunos concellos optan por agotar las existencias que tienen almacenadas en sus depósitos lo cual, junto al caudal que hay retenido en la red -la mancomunidad tiene 40 kilómetros de tubería- son suficientes para atender las necesidades nocturnas. Así, se dan casos tan dispares como que, en la noche del martes al miércoles, el suministro estuvo atendido casi al cien por cien en O Grove frente a Ribadumia donde, según reconocía la alcaldesa Salomé Peña, los domicilios no tuvieron agua toda la noche. En este caso prefirieron guardar sus reservas para que a las siete de la mañana hubiera agua en las duchas. En Cambados y Vilanova también hubo casas que tuvieron que utilizar cubos para lavarse el martes por la noche. Los núcleos situados en las zonas altas son los que están teniendo más problemas pero, en general, la crisis se está superando sin grandes emergencias. De hecho, pese a que el martes se anunció la disponibilidad de cisternas para atender los casos de máxima necesidad, en ningún concello de la comarca se recurrió a esta vía para suministrar a la población. Donde sí hay trasiego de cisternas es en la conservera Garavilla, en O Grove, y en las otras fábricas de Vilagarcía, a las que se les ha interrumpido el servicio como medida de ahorro: la prioridad es el consumo doméstico. El de panaderías y hostelería son otros de los sectores más afectados por estas restricciones, pero están capeando el temporal con depósitos propios. Donde no estaba anunciado y sí hubo que utilizar cisternas fue en Vilagarcía. Allí el consumo se dispara y no hay camión que llegue para surtir a los depósitos de Trabanca. Las cisternas recorrieron ayer Rosalía de Castro repartiendo agua. Hoy O Salnés todavía seguirá pendiente del grifo.