Carril recupera a sus mayores en la Danza de las Espadas

María Abalo VILAGARCÍA

AROUSA

Las nuevas generaciones cedieron el protagonismo a los veteranos Cincuenta personas desfilaron al son de la música en el homenaje anual a su patrón

25 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?asados diez minutos de las siete y media sonó el himno de España para dar comienzo a la tradicional danza de las espadas en Carril. Frente a la puerta de la iglesia aguardaban impacientemente cientos de vecinos bajo un sol sofocador para ver en directo el homenaje que esta parroquia vilagarciana rinde a su patrón. Con este baile, que se originó en el siglo XVII, los vecinos pretenden mantener el rito de devoción hacia el Apóstol Santiago. Para celebrarla, los preparativos comienzan un mes antes. La novedad de esta edición fue que los mayores, los que bailaron toda su vida, recuperaron su protagonismo. Hace años que los integrantes más veteranos cedieron el paso a las nuevas generaciones. De esta forma, dejaron de participar al incorporarse a la danza las mujeres y los niños. Sin embargo, en esta ocasión, recuperaron su papel y volvieron a brillar en las calles de Carril. Cerca de cincuenta bailarines vestidos con un uniforme compuesto por una camisa adornada con la cruz de Santiago, un pantalón blanco, una chapela y un fajín de diferentes colores, realizaron varios movimientos como el del caracol o la estrella. Dos bandas, la municipal de Bueu y Airiños de Carril, se encargaron de poner la nota musical a este vistoso encuentro. El cura José Antonio Mosquera fue el encargado de pisar las espadas. Luego, tras pasar por debajo del santo, se inició el recorrido habitual de la procesión, que duró aproximadamente dos horas. Los danzantes pasaron por las principales calles de la villa acompañados de tres gigantes cabezudos. Al acto acudieron el alcalde, Javier Gago, el concejal de Seguridad Cidadá, Alejandro Quintenla, el presidente del Partido Popular, Tomás Fole, el patrón mayor, Fernando Franco, y el presidente de la asociación Rompetimóns, Miguel Gago, entre otros.