Ambientes

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

08 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

DOS de la madrugada, zona TIR de Vilagarcía. Suena el chunda-chunda. No me gusta, pero está acorde con el ambiente. No todo el mundo se ha quedado anclado en los Ramones, los Stones y las magníficas décadas de los 70 y los 80. Nueve de la mañana, club náutico de Marina Vilagarcía. Los barcos entran y salen, el mar despide tintineos plateados, el sol se alza sobre los montes y por los altavoces suena impertinente el chunda-chunda. No me gusta y, en esta ocasión, está fuera de lugar. Probablemente, la terraza de la cafetería del club náutico sea uno de los mejores balcones de Vilagarcía para cargar las pilas por la mañana. Me encanta tomarme allí el primer café y notar como el cuerpo reacciona. Pero el chunda-chunda no me deja. Por la noche lo tolero porque no hay más remedio, pero de mañana sólo admito algo más relajante.