Cambados recorre su laberinto

La Voz

AROUSA

La cosa política

17 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?esde que en junio del 2003 el Partido Popular retuvo la alcaldía por un estrecho margen de votos, la sensación de que las elecciones del próximo año pueden desembocar en un vuelco no ha abandonado la arena política de Cambados. Tanto los conservadores, que durante la noche electoral llegaron a dar por perdido el gobierno municipal, como los tres grupos que conforman la oposición son perfectamente conscientes de este horizonte abierto. Y, aun así, la corte del albariño continúa inmersa en un mar de confusión, un laberinto por definir que recorren al menos las tres principales formaciones. Unos porque quieren seguir, otros porque se disputan la llegada y el bastón de mando al más puro estilo foto finish , y otros, en fin, porque marcan su propia ruta, al final, a un año de los comicios, la casa sin barrer. La amenaza de una derrota puede ser uno de los factores que expliquen la inusitada crispación con la que se desenvuelve el alcalde y senador, Xosé Manuel Cores Tourís , desde hace meses. En algún momento la gaviota llegó a plantearse la posibilidad de llevar a cabo un relevo a medio mandato, a imagen y semejanza de lo que Santiago Tirado hizo en su día. El nombre que sonaba entonces para presidir la corporación era el del joven concejal Luis Aragunde, bregado en la crisis del Prestige y en las inundaciones de Pombal y Triana, lo que le ha aportado fama de dar la cara sin escurrir el bulto. A estas alturas, sin embargo, pocos dudan de que será Tourís quien figure de nuevo como cabeza de cartel, aun a riesgo de ceder la alcaldía. La actitud del regidor popular hacia sus adversarios ha ido cambiando a medida que avanzaba el mandato. Al principio, ignoraba clamorosamente al BNG y a su nuevo portavoz, Xosé Ramón Durán . Pero desde el verano pasado, el alcalde no duda en atacar de forma descarnada a Durán, llegando incluso a la descalificación personal. En un par de plenos, fuentes nada sospechosas de parcialidad aseguran que Tourís a punto estuvo de perder los papeles, sin que las intervenciones del concejal nacionalista justificasen una reacción tan virulenta por su parte. Ambiente crispado Ahora bien, quien piense, por todo lo anterior, que el grupo municipal del Bloque está compuesto por hermanitas de la caridad se equivoca de parte a parte. El BNG ha desplegado una estrategia muy dura en los últimos tiempos. Al menos, a partir de los graves problemas de malos olores y los fallos de la red de saneamiento que padecen los vecinos, de los que Roque Durán ha responsabilizado personalmente a Cores Tourís. Tampoco los nacionalistas se han mordido la lengua a la hora de plantear su pulso al PP. Durán, en definitiva, se ha echado sobre los hombros el papel de némesis de Tourís, hasta tal punto que los plenos parecen una pugna directa entre ambos. Este protagonismo creciente parece tender hacia un refuerzo de su figura como primera espada del Bloque. Y, sin embargo, en Cambados se especula con la idea de que los nacionalistas puedan cambiar de candidato. La organización no ha mostrado indicio alguno de que Durán vaya a ser relevado. Pero el ruxe ruxe político se alimenta con nombres como el de la actual delegada provincial de la Consellería de Industria, Montse Prado , o con un hipotético militante, más o menos joven, que capitanease una renovación de la lista de cara al 2007. Resulta sintomático que foros como el de www.cambados.tk, web alternativa a la oficial, y muy crítica con el gobierno local, se detenga con profusión en la quinielas sobre el cabeza de lista, con identidades que pueden consultarse sin problema, o en el debate sobre la trayectoria de Roque Durán, que encuentra en la web tantos elogios como censuras a su labor. La cuestión para nada es baladí. En el 2003, el PP logró su noveno concejal, y con él la mayoría absoluta, por una diferencia de 238 votos. Si esas papeletas hubiesen caído del lado del Bloque, el alcalde sería hoy Roque Durán, mediante un pacto con PSOE e Independentes por Cambados. ¿Y el PSOE? Tampoco hay nada oficial, pero lo apuesta más segura pasa por el retorno de Domingo Tabuyo, que dejaría el Congreso de los Diputados para intentar, por primera vez en serio, el asalto a la alcaldía. Comicio tras comicio, los socialistas han ido reduciendo la distancia que les separaba de los nacionalistas. Un margen que hace tres años se estipuló en 577 votos (un 6% en términos porcentuales) y un concejal (4 para el BNG frente a los 3 del PSdeG). Los socialistas están convencidos de que el trabajo de Tabuyo en Madrid puede aportar el plus que necesitan para rebasar al Bloque. Quien no entra en las quinielas es, en cambio, el actual portavoz, Pepe Daporta , que ha funcionado con un buen número dos pero ni siquiera se plantea liderar la lista. Los independientes El cuarto hombre es Álvaro Rodríguez quien, si el criterio de reelección se fundamentase en trabajo directo, se habría ganado sobradamente otros cuatro años en la corporación. Rodríguez siempre ha defendido una versión progresista de IPC, pese a los enfrentamientos desatados en el seno de los independientes. Con estos mimbres, no parece que ante los tres grupos se levantasen obstáculos insalvables a la hora de componer un hipotético gobierno. Pero todo esto es teoría. Porque, en la práctica, no han sido capaces de ponerse de acuerdo para forzar un pleno extraordinario sobre los fallos del saneamiento. Mal precedente.