Al Carmen le peligra la verbena

AROUSA

AREOSO | O |

08 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

¿QUÉ pasa con los devotos del Carmen? La virgen más venerada de la ría no tiene quien le haga una verbena, ni quien le eche unas bombas de palenque, ni le baile una muñeira. Su gente le está fallando porque, su gente, no suelta la pasta. Andan por O Grove preocupados porque no hay dinero para pagar los festejos de julio. La comisión se ha hartado de ir de casa en casa, así que han decidido modernizar el sistema de recaudación y abrir una cuenta bancaria. Pero al banco no hay quien vaya. Está demostrado que nada mejor que la estrategia de «las chicas de la Cruz Roja» para conseguir que alguien alivie la cartera. El caso es que Juan Oubiña y los suyos ya no quieren hacer más de Conchita Velasco y apelan al compromiso de sus vecinos. O se ponen generosos y pasan por ventanilla o la fiesta-jolgorrio se quedará en una misa. El Carmen de Pontecesures también depende de una cuenta bancaria. Allí, por no haber, no hay ni comisión así que ha tenido que ser el Concello el que se haga cargo de la organización. La valedora de los marineros no es una excepción. Cada verano se repite la historia con otros vecinos del santoral. Nadie quiere el marrón de preparar las fiesta aunque, al final, siempre aparece alguien dispuesto a evitar el naufragio, lo cual me lleva a pensar que hasta puede que haya una intervención divina en el asunto. Porque, si a nadie le apetece mendigar por las puertas, pocos contribuyen gustosos a la causa y las orquestas se quedan cada vez más solas ¿a qué viene ese empeño por salvar estas costumbres ruidosas y anacrónicas? Esto es como el fútbol. Si el campo está vacío los domingos y no hay socios dispuestos a sostener ni dirigir el club ¿por qué esa lucha titánica por mantener el equipo en la liga? Como si se fuera a acabar el mundo porque no haya alborada de San Antonio o el Juventud cuelgue las botas.