La empresa informará personalmente a sus clientes de la venta en el caso de que prospere Vicente Santórum aclara que la suya es una compañía única que no forma parte de grupo alguno
03 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?l lavadero de coches del río de O Con continuará funcionando normalmente, al menos hasta que sus propietarios tomen una decisión sobre las ofertas de adquisición de los terrenos que han llegado a su mesa. Así lo aseguró ayer el titular de la compañía Rodisa y del solar sobre el que se levantan las instalaciones, Vicente Santórum. El empresario vilagarciano reconoce que ha recibido distintas propuestas, pero explica que ninguna de ellas ha sido aceptada. «Los servicios que presta Rodisa seguirán prestándose como hasta ahora; es decir, atendiendo a los clientes como se ha venido haciendo», apunta el portavoz de la empresa en un comunicado. Es más, en el caso de que se produzca la venta del solar y el consiguiente cierre de las instalaciones, la operación «será comunicada personalmente a los clientes», asegura Santórum, quien advierte de que la suya es la única voz autorizada no sólo a la hora de decidir, sino también de comentar el futuro de las instalaciones ubicadas en el centro de Vilagarcía. Aclarados ambos puntos, el empresario quiere profundizar en una tercera cuestión: la inexistencia de grupo empresarial alguno bajo la etiqueta Santórum. «No existe la denominada firma Santórum. Esto es, no hay un grupo empresarial bajo esa rúbrica». «Existe -abunda Santórum en el tema- la denominada empresa S. N. Rodisa S. L., dedicada a la actividad de lavado, reparación y mantenimiento de vehículos, una empresa única». Lo cierto es que la posibilidad de desarrollar urbanísticamente el solar en el que se levanta el lavado de automóviles ha levantado una importante expectación en el sector inmobiliario de la capital arousana. No en vano, el taller de Rodisa se yergue sobre una parcela de 1.149 metros cuadrados, situados en un entorno que en breve será reformado y potenciado gracias al proyecto Luz Salgada, emprendido por el Concello. La venta de la finca acarrearía el cierre de las instalaciones, que en principio serían trasladadas sin que por el momento se haya planteado una ubicación determinada. Entre otras cuestiones porque, como sostiene Santórum, la operación no está cerrada. Remate de la fachada En todo caso, la iniciativa, de prosperar, tendría consecuencias incluso estéticas para el frente de edificios que se abre sobre el río de O Con, frente al recinto ferial de Fexdega. El desarrollo de la propiedad de Santórum supondría, de hecho, el remate de la fachada de este espacio, ya que el suyo es el único hueco entre bloques de viviendas que suman hasta cinco plantas de altura. La propia situación del terreno hace innecesario un cambio de catalogación a la hora de obtener los preceptivos permisos de construcción, por lo que, de culminar la venta, la licencia municipal posterior sería inmediata. La única salvedad al respecto es que las viviendas resultantes deben limitar su fondo a 24 metros. Por lo demás, la normativa permite levantar bajo, cuatro plantas y aprovechamiento bajo cubierta, tanto en la fachada de la avenida Doutor Tourón, como en la que se asoma a Rodrigo de Mendoza y al cauce fluvial.