Vicepresidencia y los alcaldes

La Voz

AROUSA

La cosa política

15 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?urioso rifirrafe el protagonizado esta semana por los alcaldes del PP en O Salnés y Vicepresidencia de la Xunta. Después de encender la mecha de la pugna dialéctica, los contendientes se retiran a sus cuarteles de primavera, firman una paz tácita y prometen una nueva fecha para el encuentro entre el nacionalista Anxo Quintana y los regidores arousanos. Aquí no ha pasado nada, pero ¿qué se mueve bajo esta arroutada? Ciertamente, la intervención inicial, que se atribuye al alcalde de Cambados, Xosé Manuel Cores Tourís , no parece la más acertada en vísperas de una entrevista institucional. Siempre que lo que se pretenda sea un encuentro fructífero y sosegado, y no la escenificación de un enfrentamiento. De ser éste último el objetivo, la fórmula de Tourís es perfecta. A saber, «as consellerías do Bloque actúan de xeito partidista e cunha absoluta falta de respecto institucional». La respuesta de Vicepresidencia fue otro disparo por arriba, tildando de «hooligans» a los munícipes de la gaviota y negándose a recibirlos hasta oír una disculpa. Así se montó un lío del que algunos responsabilizan a la durísima pugna política y personal que se ha establecido en Cambados entre el regidor, Cores Tourís, y el portavoz municipal del BNG, Roque Durán . Tal vez sea así, porque los dos andan a la greña. Pero no es menos cierto que el Partido Popular despliega en O Salnés una estrategia clara, y que sus representantes no dudan en promover un ambiente de tensión ante el que, llegado el caso, tampoco se amedrentan los nacionalistas. Que los conservadores buscan establecer un clima de bronca y de enfado permanentes en torno a la actuación del bipartito no es ningún secreto. Se han escrito ya varios capítulos de una historia que comienza con el rechazo a la revisión de las subvenciones de la Consellería de Medio Rural y continúa con las acusaciones hacia PSOE y BNG sobre el hipotético traslado de Ence a Meis, aprovechando la visita de Emilio Pérez Touriño a Vilagarcía, e incluso el patinazo sobre Lantero de la semana pasada. ¿Dos estrategias? «De una reunión cordial con Quintana, los alcaldes del PP no sacan ningún provecho, pero de todo el tomate que se ha montado, ya es otra cosa», aprecia un veterano político arousano, quien considera que Vicepresidencia «ha caído en el juego». «A no ser -añade- que también desde el BNG se persiga un distanciamiento claro frente al PP, sobre todo cuando falta tan poco para las municipales». Esta interpretación de las cosas, en clave de estrategia política, sería perfectamente consistente hasta la mañana del pasado lunes. Pero entonces todo cambia con una intervención directa del presidente de la Mancomunidade do Salnés y alcalde de Meaño, Jorge Domínguez . Domínguez, sabedor ya de la decisión de Quintana de desconvocar el encuentro, dirige un fax a Antón Losada , secretario xeral de Relacións Institucionais y mano derecha del vicepresidente. Nada mejor para comprender la posición conciliadora y perfectamente institucional del regidor meañés, que reproducir, literalmente, el contenido de aquella comunicación: «Pola presente comunícolle que con tristeza recibín unha nota de vostede, pola que me comunica que se suspende unha xuntanza que teríamos no día de mañán, co excelentísimo señor vicepresidente da Xunta, dado que nos medios de comunicación publicáronse ''graves descalificacións'' contra a persoa do excelentísimo señor presidente da Xunta». A continuación, Domínguez no duda en desmarcarse de las declaraciones de Tourís: «A pesar da profunda tristeza que me produce a nota de comunicación, así como a suspensión da que eu consideraba fructífera reunión, quero pedirlle todo tipo de disculpas se lle faltín en algo ao respeto do excelentísimo señor vicepresidente, pero quen lle comunica non realizou ningún tipo de declaracións nos medios, nin positivas nin negativas. É máis, dende o ano 1991, que exerzo o cargo de alcalde de Meaño, nunca realicei declaración algunha contra cargos públicos». Esto es, el presidente de la mancomunidad pide, efectivamente, disculpas, aunque argumenta no haber incurrido en falta alguna, y trata de rebajar el nivel de tensión para tejer de nuevo los lógicos lazos institucionales que deben unir a los municipios con el alto departamento del Gobierno gallego. Disculpas de Domínguez Conclusión del fax: «Por tanto, pregaríalle me indicase os insultos ou deslealtades producidas por este presidente da Mancomunidade do Salnés, para poder retractarme nos medios de comunicación». Domínguez asume, de esta forma, el papel de interlocución directa con Vicepresidencia, y no sin habilidad reta a sus titulares a buscar alguna ocasión en la que haya incurrido en las descalificaciones denunciadas por Quintana. Es más, el propio vicepresidente considera que el tono del alcalde de Meaño es correcto y que su carta cierra el conflicto. Todo parecía solventado cuando, horas más tarde, los regidores arousanos vuelven a saltar a la palestra para desenterrar el hacha de guerra. Incluso Domínguez lanza ahora un extraño mensaje sobre lo que en la Xunta pensarán de sus declaraciones. Resulta evidente que esta última andanada no es idea suya y que alguien quiso encender de nuevo la antorcha de la gresca. Todo indica que en el PP arousano conviven al menos dos sensibilidades muy distintas. Lo que falta es aclarar quién, en O Salnés, representa ese «efecto Zaplana» que vislumbra el Bloque.