Una nueva pieza que encajar

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA

AROUSA

Análisis

05 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

? Grove no es un ayuntamiento en el que sobre suelo público. De hecho, escasea. Es esa carencia la que obliga a la corporación a rastrear todo el municipio cada vez que necesita espacio para construir alguna nueva infraestructura o dotación. Y es esa escasez, también, la que hace que casi todos los proyectos comprometidos para O Grove tarden muchos más años de los necesarios en dar el salto desde los anuncios electorales a la realidad. Algunos grupos de la oposición llegaron incluso a asegurar, cuando la Xunta estaba gobernada por el PP, que los conselleiros no dudaban en prometer auditorios y piscinas a los vecinos de O Grove con la coartada de la falta de terrenos cubriéndoles las espaldas: sin terrenos en los que construir no iban a tener que desembolsar ni un euro. Dada esa circunstancia, no es de extrañar que las noticias sobre la guardería hayan caído como un jarro de agua fría sobre el Gobierno local. Una pieza que parecía estar perfectamente colocada en el puzzle territorial de O Grove amenaza ahora con salirse del sitio y con obligar a dar vueltas y más vueltas a los munícipes. El recuerdo del debate sobre la ubicación del centro de salud -un proyecto que sigue durmiendo el sueño de los justos- o los problemas para ubicar las instalaciones deportivas volverán a plagar los sueños de los que llevan la batuta de la vida municipal grovense. Aunque, a lo mejor, encuentren otra solución para la guardería.