ENTREVISTA | J.?L.?Nogueira
16 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?ay ocasiones en las que la vida parece concentrarse en un solo punto. Para José Luis Nogueira, este momento llegó un 6 de febrero, hace cincuenta años. Su boda supuso su alta como vilagarciano, dejando atrás tres décadas de compostelanismo. Cumplía, entonces, treinta años. El medio siglo que vino a continuación fue consagrado a Vilagarcía. La Federación de Empresarios de la Comarca de Arousa, que contribuyó a poner en pie desde su presidencia, le rindió ayer homenaje. -Para mí este homenaje es un alto en el camino, no un antes y un después, sino un poner una marcha más corta y celebrarlo con las personas junto a las que he luchado por Vilagarcía durante los últimos cincuenta años. Los cargos de responsabilidad exigen mucha dedicación, y el estado de salud, sin ser grave, necesita cuidados. Y por supuesto mi mujer, a la que tantas veces he tenido que prestar menos atención por los compromisos. Pero seguiré echando una mano para hacer Vilagarcía, comarca, provincia y Galicia, que es una forma de hacer España. -¿Qué destacaría de su extensa trayectoria en la vida pública? -Primero, el haber dejado amigos en todas partes. Tengo mis propios criterios, pero nunca me he creído en posesión de la verdad, y sí en la importancia del diálogo. De eso estoy muy satisfecho. -Accedió a la alcaldía en 1976, para pilotar el Concello hasta las primeras elecciones democráticas. ¿Qué hay de aquello? -Mire, en el momento en el que llego a la alcaldía, los ayuntamientos apenas disponían de medios. Y Vilagarcía sufría un problema muy grave; no tenía agua. A las ciudades les pasa como a las personas, no pueden estar mucho tiempo sin beber. Sólo hay que recordar que, en la Antigüedad, los ejércitos sitiaban a las ciudades por la sed. Aquí, con un presupuesto de apenas 27 millones de pesetas se empezó una obra en febrero de 1976, que estaba lista para las fiestas patronales de aquel año. Eso fue algo increíble. -¿Y desde FECA? -Siempre he creído en la unidad entre los empresarios, y por ella he luchado.