Albas

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

11 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

CADA vez me gusta menos el mundo en el que vivimos. Un mundo lleno de titulares siniestros, de imágenes terribles, de crónicas que hacen recorrer escalofríos y brotar lágrimas. Un mundo en el que el hermano mata al hermano, el marido a la mujer y, lo más oscuro, la madre al hijo. Una madre que maltrata a su hijo, que lo tortura, que lo encadena, que le obliga a comer sus propios vómitos, que lo golpea hasta la inconsciencia, que le provoca un coma mortal. Una madre así no es una madre. No es siquiera un monstruo. Es algo peor. Más siniestro. Es contranatura. Porque la razón de existir de una madre y de un padre no es otra que proteger a sus hijos. Aunque en ello les vaya la vida. Lo contrario es la peor de las locuras. De vez en cuando algún caso, como el de la niña Alba, nos da la vuelta al estómago. Pero cada vez hay más Albas.