La permuta del peaje entre la AP-9 y la nueva autovía Pontevedra-Vigo (por Redondela) fue propuesta por el ex conselleiro de Política Territorial, Alberto Núñez, en Vigo el pasado 16 de mayo, si bien ya había sido estudiada con anterioridad por responsables socialistas (ver La Voz del pasado 1 de abril). Sólo seis días después de que el candidato popular hiciese su oferta en Vigo, el actual presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, realizó una propuesta similar, pero haciéndose acompañar del número dos de Fomento, Víctor Morlán, para avalar la iniciativa. Lo cierto es que la permuta de peajes de la AP-9 a la autovía Pontevedra-Vigo por Redondela resultó entonces polémica, tras ser cuestionada por el BNG y plantearse serias dudas en el plano jurídico y técnico. Además, en Pontevedra se cuestionó que se hiciese de peaje la circunvalación para el tráfico de paso. Pasadas las elecciones, sin embargo, cayó en el olvido, si bien Alberto Núñez aseguró en días pasados que sigue vigente. Touriño, por su parte, no tocó el tema en su reciente visita a la ciudad. Problemas jurídicos Entre las pegas que se ponían a la operación figuran los problemas jurídicos que comporta trocar un peaje por otro. En algunos círculos se sostiene que haría falta una nueva concesión para hacer de pago la autovía de Redondela y que empresas distintas de Audasa podría entrar en el concurso frustrando el cambio. Además, se señala que la autovía por Redondela tendría menos tráfico y que Audasa tendría que ser compensada porque perdería ingresos, aunque obtuviese su concesión a cambio de liberar todo el recorrido de la autopista entre Pontevedra y Vigo.