Avalancha en un bazar de Cesures

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA

AROUSA

Crónica | La fiebre china Los clientes abarrotaron el lunes un nuevo comercio de productos chinos en la calle San Lois que sólo pudo abrir dos horas porque aún no tenía licencia

01 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Los bazares chinos están en el ojo de mira de clientes y comerciantes, pero por razones bien distintas. Los primeros, por la posibilidad de encontrar baratijas y los segundos, porque saben que sus precios son una difícil competencia. Ambas razones se conjugaron esta semana en una simpática anécdota en el municipio cesureño. En la calle San Lois, los empleados de un nuevo bazar chino se preparaban para abrir sus puertas con un montón de clientela en la puerta que seguramente acudía para equiparse de sus complementos de carnaval a muy bajo precio. Pero llegó la policía, les impidió la entrada y cerró las puertas. Al parecer, los empresarios orientales no tenían aún la licencia en regla, y el comercio local mira con lupa cualquier movimiento irregular del gigante asiático y lo denuncia en las dependencias municipales. Al día siguiente abrieron de nuevo aprovechando que los lunes por la tarde no está la policía, y esta vez sí pudieron dar servicio a la marabunta de clientes que esperaba en la puerta contagiada por la fiebre china. El martes estaba de nuevo cerrado, aunque se espera que en breve abra ya con los papeles en regla. Quizás los cesureños prefieran los diseños de las grandes firmas, pero se ve que los sueldos no dan para Dior o Chanel.