Disfraces

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

23 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

ES CARNAVAL. Tiempo de lacones, de cocidos, de orejas y de filloas. Y, por supuesto, de disfraces. Ya sé que los hay que se disfrazan a diario. De buena persona. De tío cabal. De buen compañero. De amado esposo. De fiel. De competente. De divertido. Pero esos son otros disfraces. En el entroido toca disfrazarse de verdad. En la guardería de mi hija, la municipal de Vilagarcía, ayer transformaron a todos los niños en una legión de payasetes. Mi hija les tiene miedo a los payasetes, pero ayer venció a su fobia y se lo pasó en grande con sus amigos y sus profes, Pilar y Gemma, que se lo curran de verdad con los pequeños. La gesta de la enana de la casa me ha dado una idea. Los que me leen saben de mi terror irracional por las agujas. Así que este año creo que me voy disfrazar de jeringuilla. A ver si así me curo de mi fobia.