La cosa política
11 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.? Grove demuestra, una vez más, que el genio y la figura son rasgos definitorios que se arrastran hasta el fin. En apenas un mes, el panorama político meco, ya de por sí confuso, ha padecido tres fundamentales vueltas de tuerca que complican todavía más cualquier intento por definir qué puede suceder en el año escaso de mandato que queda por delante. Y, sobre todo, intuir cuál será el panorama que surja de las elecciones municipales del 2007. El via crucis comenzó con la dimisión de la presidenta local del PP, Paula Janza , y la caída del sector cuiñista que, paradójicamente, había vencido al aparato del partido en la pugna por los compromisarios para la sucesión de Manuel Fraga . Sin tiempo a reaccionar, Francisco López Chesqui resurge de sus cenizas, anuncia a bombo y platillo la integración de sus crepusculares Independentes do Grove en el Partido Galeguista y confirma que se presentarán a los comicios locales cuando muchos sólo auguraban a IdeG una lenta agonía hasta agotar el mandato con Katelo . Cualquiera de estos dos factores son suficientes, por sí mismos, para desequilibrar el precario status quo en el que se mueve la política meca. Pero el último mazazo, conocido hace apenas unas horas, acaba de hacer saltar por los aires cualquier predicción. La dimisión de Xan Caneda , por motivos de salud, revoluciona un ámbito, el de la izquierda grovense, en el que la mayor incógnita de cara a las elecciones parecía centrarse en la capacidad del PSOE para acertar con un candidato de ciertas garantías. Ahora, sin el carismático líder de Esquerda do Grove-Esquerda Unida, sin duda el concejal zurdo que atesora un mayor prestigio y un mayor grado de experiencia y madurez, las cuentas deben rehacerse por enésima vez. ¿Qué tal Carmen Caneda? La primera cuestión que es preciso abordar es la identidad de el hombre o la mujer que asumirá la inmensa tarea de cubrir el hueco de Caneda en la corporación municipal junto a su compañera de grupo, María Leonor Soilán . El siguiente miembro de la candidatura que EdeG-EU presentó en el 2003 es el actual vicepatrón mayor de la Cofradía meca, Manuel Iglesias Domínguez. ¿Será él quien recoja el acta de concejal? Según fuentes de la formación grovense, todavía no hay nada decidido pero sí se trabaja con un planteamiento claro: quien ahora acceda al Concello debe ser la misma persona que lidere la candidatura en el 2007. Al menos en principio, no parece que el alcaldable vaya a ser el vicepatrón, por lo que es necesario avanzar un poco más en la lista que hace tres años cosechó dos representantes. En el puesto seis figura un nombre que no ha de descartarse: el de Carmen Caneda , la presidenta del comité de empresa de Marsac. La sindicalista se ha bregado en primera línea de la pelea por mantener la conservera en territorio meco y, con ella, los puestos de trabajo asociados a su actividad. En este duro empeño ha atesorado un respeto y un calado social que, desde luego, le serán preciosos a quien tenga que tirar del carro tras la retirada de su histórico líder. Porque parece probable que la dimisión de Caneda pase una cierta factura a EdeG, que difícilmente habría sobrevivido a la travesía del desierto que marcó Geluco y su escisión de EU en 1997 sin el carisma y el trabajo infatigable de su portavoz en O Grove. El mapa que dibujaron las pasadas elecciones locales es tan ajustado que si sólo la mitad de los 810 votos que obtuvo el equipo de Xan Caneda hubiesen ido a parar al BNG, la alcaldía habría sido suya y la izquierda habría gobernado sin necesidad de recurrir al siempre imprevisible respaldo de IdeG: los nacionalistas habrían ganado cinco concejales a costa del PP y EdeG-EU, que se limitaría a un solo representante, los socialistas se habrían mantenido en tres actas, Chesqui habría retenido la suya, y los populares se quedarían en siete, a dos de la mayoría absoluta. Claro que lo anterior no es más que un cálculo, porque a estas alturas se abren nuevas incógnitas por la derecha. La retirada de Janza libera a los cuiñistas para intentar nuevas aventuras electorales, tal vez en un PG centrista y galeguista liderado por Fredi Bea . Elecciones en la cofradía Mucho antes, O Grove se apresta a vivir un proceso distinto pero igualmente decisivo: las elecciones a la xunta xeral de la Cofradía. Al PP, por cierto, le gusta acusar al patrón mayor, Francisco Iglesias , de haber politizado el pósito. Pero cabe recordar que en tiempos de Amancio Landín , el conselleiro popular que precedió a López Veiga al frente de Pesca, la grovense era citada como un ejemplo para el resto de las cofradías. No está de más saber que, pese al enorme prestigio ganado por Iglesias con su valiente postura frente al Prestige , el PSOE local de Ayda Filgueira no deja de darle caña y que el BNG recela por no saber a qué carta política se queda. Citar, por último, que la candidatura que disputa al equipo de Iglesias el mando del pósito conoce muy bien la sede de la gaviota meca. Así que ¿quién es el que politiza aquí?