Un mes de fumata blanca

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA

AROUSA

Crónica | La ley antitabaco en la comarca CAFETERÍA EN LA QUE NO SE PUEDE FUMAR EFECTOS EN LOS ESTANCOS Los efectos de la ley son escasos; en los bares sigue imperando el humo, pocos dejan de fumar y de momento no hay denuncias por incumplir la normativa

26 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

La nueva ley antitabaco, que entró en vigor hace casi un mes, se hace notar en el paisaje urbano de la comarca, lleno de carteles de «Espacio libre de fume» o «Neste establecemento pódese fumar». El segundo es mayoría en las cafeterías, bares y restaurantes de menos de cien metros cuadrados, aquellos en los que la decisión la tuvo que tomar el propietario. Hay con todo, excepciones, como la cafetería y pastelería Yoli, donde su propietario se atrevió a colocar el cartel de «Prohibido fumar». Ahora espera que otros compañeros sigan su ejemplo al comprobar que no se pierde clientela. Uno de los objetivos de la ley es proteger los derechos de los no fumadores, y eso se cumple en las empresas y en los edificios públicos. Pero como la mayoría de los bares optaron por permitir el tabaco, ahora los enemigos del cigarro se encuentran con el dilema que explica Carlos García, propietario de la cafetería Yoli: «Antes tú podías decirle a alguien en un bar que apagara el pitillo, que te molestaba, pero ahora te tienes que callar e ir a otro lado». Contradicciones En el estanco, los fumadores no hablan de otra cosa más que de la nueva ley. Sobre todo esta semana, cuando se encarecieron las nuevas marcas de bajo coste. En tan sólo cinco minutos en el estanco de Javier Carballas, en la calle Rey Daviña, entraron seis personas, y de ellas cinco compraron cajetillas de las baratas, aunque ayer ya no lo eran tanto. El propietario del establecimiento cree que, al menos de momento, la nueva ley no anima a la gente a dejar de fumar. Carballas es crítico con la normativa y con sus contradicciones. «A nosotros non obligan a poner un cartel diciendo que se prohíbe fumar cuando vendemos tabaco. No tiene sentido, es una hipocresía». Oficialmente, la ley antitabaco empezó con fumata blanca. Al margen de cómo cada cual lleve por dentro la procesión, oficialmente no se tiene constancia de conflictos. Al menos en la oficina del consumidor de Vilagarcía no se ha presentado, de momento, queja alguna.