Análisis | La movida en la península meca La Policía Local de O Grove hizo balance ayer de su trabajo durante el 2005. El número de actuaciones relacionadas con la noche es mínimo si se compara con localidades vecinas
23 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?unque en todos lados cuecen habas, la noche de O Grove -las horas de la fiesta y la diversión- parece ser mucho más tranquila que en otros municipios de la comarca. Así se desprende los datos recogidos en la memoria de la policía local que ayer se dio a conocer. Según ese estudio, que cuantifica las actuaciones realizadas por los agentes a lo largo del 2005, los operativos relacionados tradicionalmente con la movida son pocos: 13 actuaciones por actos vandálicos, 4 por botellones, y 8 denuncias por incumplimiento del horario de cierre. También se pueden incluir en ese capítulo de actuaciones vinculadas a la movida la atención a las quejas por ruidos causados por establecimientos públicos, que ascendieron a 49 -a las que hay que sumar 35 quejas por ruidos ocasionados por particulares, y 6 denuncias en las que se realizó medición-. El responsable de la policía local, Jaime Parada, explicaba ayer que la noche en O Grove no suele provocar «grandes problemas». ¿La razón? «Hay que darse cuenta de que hasta aquí, los jóvenes de fuera tienen que venir a propósito, no queda de camino a ningún lado». Algo, por ejemplo, que no ocurre en Cambados, «que se pueden ir de marcha allí y, si no les gusta, seguir hasta Vilagarcía o hasta cualquier otro lado». Esa razón, en cualquier caso, se desmorona durante el verano. En temporada estival, O Grove se convierte en un hervidero y sus locales de copas, que figuran entre los mejores de la comarca, se llenan. Sin embargo, tampoco en temporada alta se registran mayores problemas. Por lo menos, según el balance de la policía local.