La cosa política
21 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?onsumada la sucesión al frente del Partido Popular de Galicia, hay cancha suficiente para profundizar en los caminos y las cicatrices que este proceso ha abierto en O Salnés. La consolidación de Rafael Louzán como barón provincial perfectamente conectado con la sensibilidad de Génova y Mariano Rajoy , de la Nécora y Núñez Feijoo en clave galaica, es uno de los apuntes insoslayables. Y, con ella, la de quienes en la comarca se han alineado desde el primer día con el de Ribadumia, especialmente el regidor de Meaño y presidente de la mancomunidad, Jorge Domínguez . Acerca del resto de los políticos conservadores caben, como se verán, matices importantes. Así, por ejemplo, resulta evidente que uno de los grandes beneficiados por la caída del ex conselleiro Xosé Cuíña es el alcalde de O Grove, Miguel Ángel Pérez. La dimisión de la ya ex presidenta local del partido y ex concejala Paula Janza deja a la gaviota grovense tal y como Pérez siempre había deseado: bajo el control de una gestora y un grupo municipal a su medida, en los que su voluntad se impondrá sin fisuras. No obstante, ante el regidor meco parece abrirse un notable problema. El sector cuiñista ha sido, tradicionalmente, el más operativo, el más trabajador y el que mayor capacidad de movilización ha demostrado. La mejor prueba de ello llegó en las mismísimas votaciones previas al congreso de los populares gallegos, en los que las tesis de Janza y San Martín se llevaron el gato al agua para poner los delegados grovenses del lado del gladiador de Lalín pese a tener al potente aparato del partido operando claramente en su contra. Es muy amplio el círculo de los conservadores de O Grove que considera que a Janza, sin duda una de las figuras mejor preparadas de la política local, se le ha maltratado injustamente desde la cúpula del PP. La ex presidenta asegura a sus más cercanos compañeros que el partido le ha dado mucho, y que no sería ni lógico ni coherente lanzarse ahora, en un momento de profunda decepción personal, a criticar la misma estructura bajo la que ha desarrollado su carrera pública. Sin embargo, este savoir faire , la cortesía y el cuidado que la ex diputada meca demuestra hacia su partido en las horas bajas no ha obtenido la misma respuesta desde el partido hacia Janza, quien poco menos que se ha visto obligada a dejarlo todo por la puerta de atrás. Podría decir muchas cosas, pero no es probable que lo haga. La incógnita de Chesqui La fidelidad de Paula Janza hacia el PPdeG imposibilita la idea de un desembarco en otras siglas. Pero no sucede lo mismo, necesariamente, con los militantes populares identificados con ella. «Que non nos pida agora Pérez que fagamos campaña por el», apunta uno de ellos para, a continuación, plantear el órdago: «Haberá que ver que fai Chesqui co Partido Galeguista, porque se cadra...». En otras palabras, habida cuenta de que el proyecto de IdeG está agotado, las continuas llamadas de Francisco López a la integración del sector galleguista del PP bajo las históricas siglas del que fuese el primer partido nacionalista galaico podrían no caer en saco roto. Y si así fuese, el PG podría convertirse en el gran animador de las municipales mecas del año que viene, y en otro problema, tanto para Pérez como para las fuerzas de la izquierda. Mientras, en Vilagarcía, Tomás Fole avanza otro paso como hombre fuerte del partido en la tercera ciudad de la provincia. El portavoz vilagarciano pertenece ya a la ejecutiva gallega que lidera Feijoo, llamado a pilotar de nuevo el equipo que se medirá en las urnas a socialistas, nacionalistas, izquierdistas e independientes, si es que Rivera Mallo mantiene su intención inicial de concurrir, por tercera ocasión consecutiva, a los comicios locales. La reunión con Rivera Pero ni aun así las aguas discurren del todo calmas en la casa del PP vilagarciano. Un sector del partido continúa cuestionando su figura como líder de la gaviota en la capital arousana. La salida a la luz pública de la entrevista que hace meses mantuvieron Fole y Louzán con José Luis Rivera , para tantear la posibilidad de una reunificación, suscita duras censuras en determinados círculos. «Esta reunión se ocultó a los miembros de la gestora y del grupo municipal que, como ocurre siempre, se enteraron por los periódicos», advierte una de las voces críticas. Es más, aquel encuentro despierta suposiciones de todo tipo: «Se dice que en aquella conversación llegaron al acuerdo de que, en caso de que Ivil no presentase su candidatura, en las municipales se situaría a gente nombrada por Rivera Mallo en los primeros puestos de la del PP, con Tomás Fole como cabeza de lista». Quienes interpretan así lo sucedido sostienen su propia explicación sobre la contundente derrota de los cuiñistas en la ciudad: «La mayoría de los votantes de la lista de Núñez Feijoo reconocen que le han votado no porque Fole lo hubiese pedido, sino porque Cuíña y alguna de las personas que llevaba en su lista no eran de su agrado. Es raro, por otra parte, que ninguno de los concejales -además de Marta Rodríguez Aria s y el propio Fole, compromisarios natos en función de sus cargos- se haya anotado para ir como compromisario». Probablemente, sólo la convocatoria de un congreso local aclarará definitivamente este extraño panorama.