?l delegado provincial de Educación, Cristóbal Fernández, visitó ayer Catoira y lo hizo para dar buenas noticias. La consellería se volcará con este centro escolar a la hora de hacer inversiones. No serán todas inmediatas, pero sí existe el compromiso de llevarlas a cabo. Del paquete de peticiones que el alcalde Alberto García planteó ayer al delegado, las que tendrán respuesta a más corto plazo son las más asequibles: la creación de la figura de un segundo conserje -la distribución del colegio en cuatro pabellones así lo requiere-, la dotación de material informático para las aulas y la compra de una peladora de patatas, una cuestión que puede parecer menor pero que dará gran operatividad en la cocina. La ampliación del comedor escolar es otra de las necesidades del centro pero, en este caso, «non se considera prioritaria», según indicó Fernández A lo que sí se tratará de dar respuesta lo antes posible es a la necesidad de dotar de un nuevo cierre el perímetro del colegio aunque, dada la amplitud del recinto, deberá abordarse por fases, puntualizó el delegado. Potenciar el transporte Otra de las cuestiones que ayer se analizaron sobre el terreno se refiere a la variación en el recorrido del transporte escolar. Pese a ser los más pequeños, los alumnos de infantil y primer ciclo de Primaria tienen sus aulas en el pabellón más alejado del complejo, lo cual les obliga a andar unos doscientos metros. La empresa de transporte ya se comprometió a hacer dos paradas pero para facilitar el acceso a los vehículos será necesario asfaltar la zona contigua al pabellón.