Fumar

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

02 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

TENGO 33 años. Mi primer pitillo lo encendí a los doce y no dejé el vicio en serio hasta hace más o menos tres años. El que ya no me acuerde de cuándo lo dejé es un buen síntoma. Otros aún cuentan los años, los meses, los días, las horas y casi hasta los minutos. Fumar no es bueno. Fundamentalmente porque, ya sea porque las tabacaleras echan productos secretos en el tabaco o porque somos seres compulsivos, es casi imposible fumar un pitillito de vez en cuando. Si empiezas, acabas soplándote dos cajetillas en menos que canta un gallo. La nueva ley es un avance. Sí, lo es. Principalmente para los que, como yo, somos ex adictos al tabaco. Ahora ya no tendremos que convivir con el humo en el trabajo y podremos ir a comer a muchos restaurantes sin aguantar el pestazo. Eso es ampliar las libertades. Y de eso es de lo que se trata. ¿O no?