ENTRE LÍNEAS
20 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.EL HOMBRE ha llegado lejos. Somos capaces de desalar el agua del mar. De enviar naves a la Luna y a Marte. De escrutar el Universo en busca de la gran pregunta: ¿adónde vamos y de dónde venimos? Nuestro mundo es complejo. Está lleno de aparatitos la mar de útiles y perfeccionados. Móviles, agendas electrónicas, ordenadores portátiles. De todo. Sin embargo, nuestra gran civilización tecnológica se estrella en las pequeñas cosas. Las teteras, por ejemplo. 40.000 años de evolución y en el 90% de las cafeterías te siguen sirviendo las infusiones en teteras metálicas que te queman cuando las coges y que, además, siempre se salen cuando intentas echar el líquido en la taza. Simplemente, están mal hechas. En Vilagarcía, sólo el Como en Casa y el L'Atelier me sirven mi poleo-menta diaria como Dios manda. En los demás, toca quemarse.