Reportaje | Subcampeonato nacional de bolos El Arousa Bowling Club consiguió a principios del mes de diciembre el ascenso a la cuarta categoría nacional en la fase celebrada en la localidad madrileña de Las Rozas
19 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.El Arousa Bowling Club se fundó el año pasado. Seis asiduos de las instalaciones de la bolera Strike City decidieron crear un equipo para comenzar a competir en las distintas competiciones que se celebran en Galicia. Los torneos disputados en A Coruña, Ferrol o Vigo sirvieron para ir haciendo boca y apenas un año más tarde ha llegado su primer éxito a nivel nacional. El club vilagarciano, ya ampliado y que hasta cuenta con un equipo de la categoría femenina a punto de nacer, participó en la fase de ascenso de la categoría de promoción. El primer paso para competir contra los mejores. Hasta la localidad madrileña de Las Rozas se desplazaron José Mendoza, Miguel Andrade, Francisco Dopico, Jorge Encinales, Daniel Madarnás y Juan Carlos Mera, y de allí se volvieron con el subcampeonato, y con el ascenso, bajo el brazo. Uno de ellos, José Mendoza, concluyó el torneo con el mejor promedio de la competición. El campeonato, donde se enfrentaron a una docena de equipos de toda España, les valió también para comprobar que las opciones de conseguir la permanencia la próxima temporada en Cuarta División, que será la categoría en la que jueguen, son altas, ya que sus puntos fueron más elevados que los que firmaron varios de los equipos de la competición superior. De todas las edades El Arousa Bowling Club está formado por españoles, por sudamericanos y por hijos de españoles retornados de la emigración, además de varios vilagarcianos que han comenzado a engancharse a este deporte. Las edades de sus componentes varían de entre los veintiocho años de los más jóvenes y el medio siglo que adorna ya a José Mendoza, el gran pilar del equipo. Francisco Dopico asegura que la edad no es problema. Y para ilustrarlo pone el ejemplo de su hija, que con apenas doce años se ha iniciado ya en el deporte de los bolos y formará parte del equipo femenino del club. Todos los jugadores del conjunto vilagarciano se entrenan cuando sus obligaciones se lo permiten. La mayoría acuden a la bolera una vez por semana. Más problemático es el asunto económico. Las bolas de competición tienen que estar hechas a medida, para que los dedos entren sin problemas en los agujeros. El precio de cada una ronda entre los cien y los doscientos euros. Los desplazamientos también los afrontan de su bolsillo, si bien para disputar la fase de ascenso contaron con la ayuda de un patrocinador. Próxima cita: Zaragoza La siguiente cita será en Zaragoza. Allí se disputará una competición open que contará con importantes premios en metálico. Hasta allá se desplazarán varios de los integrantes del Arousa Bowling Club con la intención de conseguir alguno de los trofeos en disputa. El deporte de los bolos está comenzando a tener auge en España, pero todavía queda lejos de lo que sucede en Estados Unidos, donde es casi una religión. «Allí -explica Francisco Dopico-, hay una pista por cada dos mil habitantes; en España creo recordar que las últimas estadísticas hablaban de una por cada veinte mil».