ENTRE LÍNEAS
17 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.TODOS los años, un grupete de amiguetes jugamos un partido de fútbol en Navidad. Viejas glorias de los terrenos de juego arrastrándose entre lesiones musculares, hígados inflamados y pulmones cubiertos de nicotina. Es el partido entre Espanha (así, con nh me dice Chicho Berride) y Portugal. Hace 21 años que se juega, pero yo sólo llevo tres participando. Los mismos que el duelo lleva el nombre de Memorial Sito Oliveira en homenaje a este amigo que se nos fue, quizás harto de vernos jugar tan mal. Quién sabe. Tras dos partidos perdidos, mi equipo, Portugal, ganó ayer. Por momentos, jugamos como si el mismísimo Oli estuviera con nosotros. Mejuto, Julio, Luis, José, Chaves, Uxío, Neno, Chiri y Chuky. Todos nos dejamos la piel en el campo y disfrutamos como enanos. La felicidad está hecha de cosas tan pequeñas como ese partido.