Un estudio reta al sector a redefinir su situación en los mercados El informe Gaélic dice que se están desaprovechando muchas potencialidades
16 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?l edificio del Consello Regulador Mexillón de Galicia se convirtió ayer, durante unas horas, en una pequeña facultad de márketing. Representantes del Cetmar y de la Zona Franca acudieron a Vilagarcía a presentar al sector mejillonero un estudio, el Gaélic, que aspira a convertirse en una herramienta de futuro para un sector estratégico en la economía gallega. Según ese estudio, que analiza la imagen de marca actual del mejillón y lo que ésta debería ser en el futuro, el bivalvo gallego y el sector que de él vive pueden tener un horizonte prometedor. Pero para ganárselo, será necesario aprovechar al máximo todas sus potencialidades y, de esa forma, plantar cara a los muchos competidores que le están saliendo al paso. Según el Gaélic, el sector mejillonero tiene que recuperar mucho tiempo perdido. Durante los últimos años, explicaban los autores del estudio, los conflictos internos han creado mala imagen; se ha invertido mucho en I+D, pero no en el aspecto que más afecta a los consumidores; y aunque se disponde de una herramienta que consideran muy útil para la imagen del producto, la Denominación de Origen, «ha habido una evidente falta de consenso, se han utilizado muchas marcas, y eso ha generado una confusión en el mercado». En publicidad también se ha gastado dinero, pero nunca se ha evaluado el resultado de las campañas. Tras ese duro diagnóstico de la situación actual, los autores del estudio Gaélic han puesto sobre la mesa su propuesta. Pasa, en primer lugar, porque todos aquellos que tienen algo que ver con el sector empiecen a tomar acuerdos conjuntos. Deben, también, crear una entidad que se dedique a coordinar los mensajes que se emitan hacia los consumidores, y a realizar estudios en los mercados sobre los que el sector ha puesto sus ojos -ellos ya han avanzado esos estudios en lo que respecta al Reino Unido, Alemania y Portugal-. A su juicio, en esos mercados no se debe abusar de los dos argumentos sobre los que hasta ahora se ha sustentado la promoción del mejillón: el que es un producto gallego -«a un consumidor del Reino Unido eso no le dice nada»- y que es de excelente calidad. Hay una gran gama de argumentos para «vender el mejillón». Su propuesta es que los mensajes se hagan girar en torno a la idea «producto de la experiencia», ya que ese lema habla de «un mejillón de calidad cultivado por gente que se ha dedicado desde siempre a ello y que sabe de ello». El símbolo que proponen utilizar es el de la Denominación de Origen, «el paraguas bajo el que se pueden acoger todos».