El palomar Emilio Ínsua presentó su revisión del «Mariscal», Solidariedade Internacional habló de las mujeres explotadas y los niños de Cesures se las vieron con los políticos
02 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Empiezo por los más pequeños porque, no me lo negarán, lo visto ayer en el Concello de Pontecesures enternece hasta a los tipos más duros. Los niños de la guardería, esos que no levantan un palmo del suelo, visitaron el consistorio para regalarle un mural a la corporación. Los encargados de recibir el detalle fueron el alcalde Angueira y su socio de gobierno Sabariz a quienes, por una vez, les tocó lidiar con la cara más amable de la política. Y que sirva de precedente. Y mientras en Cesures asistíamos a una postal de Navidad, Solidariedade Internacional nos recordaba en Vilagarcía la cruda realidad que se vive en el tercer mundo. En esta ocasión, María Delia Cornejo y los representantes de la oenegé se acercaron al instituto Castro Alobre para hablar del problema de las mujeres explotadas en Centroamérica. Si dura es la vida para la población en general en estos países, lo es por partida doble para las mujeres, donde se ven obligadas a trabajar por sueldos de miseria y en condiciones paupérrimas para sacar adelante a sus hijos. Y nos volvemos a poner amables, y didácticos. A cuento del libro Sobre o Mariscal, de Cabanillas a Villar Ponte que el jueves por la noche se presentó en Cambados. Allí estuvieron su autor, Emilio Ínsua, y el especialista en la figura de Cabanillas, Luis Rei. Un libro que acaba con tópicos y que abre ventanas al conocimiento sobre el autor de Vento Mareiro. Que no se diga que el poeta no es profeta en su tierra.