El gobierno cesureño planteó sus demandas sobre la factoría al titular de Medio Ambiente La consellería asumirá la gestión de la depuradora y vaticina su puesta en marcha en un mes
30 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Más control sobre las emisiones aéreas contaminantes de Finsa y una solución urgente para la puesta en marcha de la depuradora de aguas residuales (EDAR). Estos son los dos compromisos que ayer asumió el conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez, ante el gobierno local de Pontecesures. Con respecto al primer aspecto, Vázquez anunció que el caso de Finsa será incluido en los planes de actuación de la nueva Oficina de Calidade Medio Ambiental de la Xunta, de modo que se van a realizar exhaustivos controles sobre las emisiones de polvillo que provienen de la fábrica de tableros de madera ubicada a lado del río Ulla. La empresa se comprometió a realizar inversiones en su factoría con el fin de paliar los efectos nocivos de sus emisiones, pero, entre tanto, el problema sigue afectando a los vecinos de la zona entre los cuales se han detectado ya afecciones respiratorias y alergias como consecuencia de estas emisiones. Desde el Concello se ha denunciado en numerosas ocasiones esta situación y confían que el nuevo conselleiro ponga coto a la contaminación. «Presentimos que agora se van tomar a cousa en serio», señalaba el alcalde Luis Álvarez Angueira ayer tras el encuentro con Manuel Vázquez. Con él acudieron los dos socios de gobierno, los independientes Luis Sabariz y Maribel Castro, y el concejal nacionalista José Antonio Valiñas. El otro asunto que los cesureños llevaban en cartera es el relativo a la EDAR. El municipio dispone de una depuradora desde hace diez años que no funciona y, teniendo en cuenta el alto costo de funcionamiento, pretendían que fuera la Xunta la que asumiera la gestión, tal y como ocurre con otros concellos de Galicia. Manuel Vázquez no concretó cifras pero sí se comprometió a firmar un convenio con el Ayuntamiento que incluya la financiación de la depuradora. El conselleiro sí se atrevió a poner plazos. En un mes, aproximadamente, su jefe de gabinete se pondrá en contacto con el gobierno local para dar una solución definitiva que permita a Pontecesures empezar a depurar, por fin, sus aguas residuales. Por último, el gobierno local solicitó apoyo a la consellería para realizar la obra de acondicionamiento de los terrenos que ocupaban el antiguo basurero de Condide -que fue sellado recientemente- con el fin de convertirlo en un espacio verde y de ocio.