?a nieta de Joaquín Sorolla, Blanca Pons, cuenta en el catálogo de la muestra de los 75 años del Museo que hay varias versiones sobre la procedencia de la obra que tiene la entidad pontevedresa. Así, según la información del archivo fotográfico de la Hispanic Society of America de Nueva York, el cuadro fue propiedad de Nicholas Accuavella, un coleccionista de la ciudad, de quien pasó luego a la Colección Híppola de Madrid. Sin embargo, según Bernardino de Pantorba, el cuadro procedía de Joaquín Sorolla García, hijo del artista, de quien habría pasado a la Casa Vilches de Madrid. Estas versiones, según Pons, no pudieron ser verificadas, ya que la obra no se vendió en ninguna de las exposiciones que el autor realizó en Estados Unidos en 1911 y tampoco aparece inventariado en su testamento. No obstante, sí está documentada su exhibición en Barcelona en 1948 así como su adquisición por José Fernández López, cuya colección adquirió el Museo pontevedrés en 1994.