Género | Debate plenario sobre las dedicaciones exclusivas en Pontecesures El Concello gasta 61.000 euros al año en los sueldos de los liberados. Al PP y al PSOE les parece mucho. A Luis Sabariz, también, pero lo acata en aras de la gobernabilidad
14 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La corporación de Pontecesures celebró ayer un pleno para debatir, exclusivamente, mociones del PP. La primera del orden del día prometía debate, y lo hubo. El alcalde, Luis Álvarez Angueira, y la oposición mantuvieron un toma y daca durante 50 minutos para justificar sus posturas sobre las retribuciones del regidor y su socia de gobierno, la independiente Maribel Castro. Los sueldos de ambos ediles le cuestan a las arcas municipales más de 61.000 euros al año, aunque eso ya se sabía. El asunto se votó ya en dos plenos anteriores, pero el PP no quiso desaprovechar la ocasión para volver a hurgar en el siempre espinoso asunto económico. Al PP y al PSOE les parecen demasiados gastos para un Concello como Pontecesures de modo que ayer votaron a favor de una revisión de los mismos. Sus cuatro votos, faltó un concejal popular, no fueron suficientes, pero eso era previsible. Independientes El interés de la sesión radicaba más en conocer la postura y reacción de la tercera pata del tripartito: el independiente Luis Ángel Sabariz. El omnipresente concejal de Infraestructuras apoyó entonces los dos sueldos y volvió a apoyarlos ayer, pero no sin antes hacer saber que asume la medida, pero no la comparte. El portavoz socialista habló de «compra» del voto de la concejala de IP por parte del BNG con cargo a un dinero «que pagamos todos». Sabariz no fue tan allá. Reconoció que la dedicación exclusiva fue y sigue siendo una condición para que haya pacto de gobierno pero «pese a que a min tamén me pareza moito dúas exclusivas, nos pactos hai que facer estas cesións». Los populares lo intentaron, pero no pudieron destapar las discrepancias internas, que las hay, entre Sabariz y Angueira. La necesidad de dar gobernabilidad al municipio obliga a uno y otro a hacer concesiones. Eso sí, Sabariz no quiere ser menos que el primero de a bordo, de modo que si Angueira puso un horario de atención al público por las mañanas él hará lo propio por las tardes. Lo anunció ayer. La oposición no pudo sacar más del debate que echar en cara a Angueira sus pecados de gobierno: una condena contra la libertad sindical, las deudas pendientes en obras y servicios y hasta que haga footing por las mañanas. La crítica política del PP en este caso no tiene precedentes. «Nós non lle pagamos 61.000 euros para que faga footing as dez da mañá». Fue la gota que colmó el vaso de la paciencia de Angueira. «Faga preguntas serias e non se meta na miña vida privada», contestó no sin antes explicar que está entrando en el Concello a las ocho de la mañana. Democracia interna Los populares querían alargar el asunto hasta el punto de que, cuando el nacionalista quiso zanjarlo, el portavoz popular sorprendió a propios y extraños anunciando que hacía una llamada al orden al alcalde. No cabía en el procedimiento, pero sí su queja por lo que consideran falta de democracia en el pleno. Esta fue la dinámica de la sesión, en la que se invirtieron muchos minutos de disputa tediosa sobre a quién tocaba hablar en cada momento y cuánto deberían durar las intervenciones. Seis votos a favor de BNG, IP y ACP tumbaron esta y las otras mociones del PP que hacían referencia a la eternamente aplazada puesta en marcha de la depuradora. También se habló del estatuto catalán. En este caso, Sabariz prefirió mantenerse al margen.