La guerra del mejillón

| SERXIO GONZÁLEZ |

AROUSA

IGNORO qué es lo que está sucediendo exactamente en Opmega, la principal organización de los mejilloneros gallegos. Pero supongo que la sistemática y planificada destrucción de la institución que debería aglutinar a toda una potencia mundial en torno a los mismos objetivos para lanzarse a por el mercado y hacer país, con mayúsculas, no puede deberse al simple azar. Intuyo que expulsar a Amegrove, ir a por San Amaro y afilar los cuchillos para cortar la yugular de A Illa persigue concentrar los mejores clientes en manos de unos pocos, tal vez disfrutar de infraestructuras en las que, estoy seguro, se ha invertido el dinero de todos, y crear, en definitiva, algo parecido a una élite de la batea, pasando del resto. Ojalá no tengamos que arrodillarnos, dentro de unos años, ante chilenos, chinos y gentes con más cabeza. Ojalá.