Análisis | La jornada en Tercera El conjunto arlequinado, tal y como ha venido sucediendo en las últimas temporadas, tiene en la sequía realizadora un lastre que coarta sus aspiraciones clasificatorias
31 oct 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Ni de penalti. El Arousa tiene infinitos problemas para sacar sus partidos adelante porque su falta de puntería es alarmante. El pasado domingo Ces marró una pena máxima que seguramente hubiese supuesto la primera victoria de los arlequinados en muchas jornadas, pero quedarse sin batir la meta rival no es nada nuevo en el conjunto arlequinado. Hasta en cinco partidos, de los diez que jugó, el equipo de Milucho no fue capaz de batir al meta rival. Esta circunstancia no es nueva en el Arousa. En los dos anteriores ejercicios, los arlequinados pecaron del mismo defecto. En la temporada 2003-04 concluyó con 41 goles marcados, el 15.º en este apartado, y en diez encuentros se quedó sin anotar. Pero las cosas todavía empeoraron en la campaña siguiente. Aquí la cifra de encuentros sin marcar se elevó a quince y la de menos goles conseguidos (32) solamente la b atió el Verín, último clasificado. En realidad, al Arousa el año pasado lo salvó su seguridad defensiva y de hecho la cifra de encuentros que finalizaron empatados, trece, revela que si los de Milucho se agarraron a la categoría no fue precisamente por su acierto ante la meta rival. Refuerzos Tanto la junta gestora como el técnico eran conscientes en verano de que las posiciones en las que el esfuerzo a la hora de fichar debía ser mayor eran las de vanguardia. Y varios llegaron. Ropero, Ces, Iago o Cusco aparecían en Vilagarcía con la misión de regar de goles un campo de A Lomba en el que los aficionados tienen pocos motivos para aplaudir normalmente. Sin embargo, la sequía continúa instalada en la remozada instalación municipal. Las cifras de esta temporada, de hecho, van camino de empeorar las de pasados ejercicios. En el casillero del Arousa aparecen nueve tantos a favor, sí, pero tres de ellos llegaron en los despachos con el famoso 0-3 por la alineación indebida del Narón. Y el problema es que en esta temporada no hay empates a los que asirse para no hundirse en la clasificación. La igualada del pasado domingo ante el Laracha, por supuesto sin goles, fue la primera que firmó el Arousa en el presente ejercicio, y de ahí su delicada situación en la tabla. Este fin de semana, el cuadro arlequinado se medirá al único equipo que tampoco empató todavía, aunque en este caso por distintos motivos. El Arousa intentará cortar la racha de un Deportivo B que ganó los diez partidos que jugó. Los coruñeses parecen, al menos hasta el momento, una máquina difícil de asaltar. Además de ser el conjunto máximo realizador de la categoría (veintiséis tantos) es el que menos goles ha encajado. Solamente en tres ocasiones ha tenido que recoger el balón de las redes de su portería, cifras que dan una idea de la superioridad que están mostrando.