Crónica | Claves para un debate
26 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?os dos principales grupos de la oposición coinciden en sus críticas hacia los dos motores de la propuesta de Ravella para la actualización de las ordenanzas: la elección del IPC de referencia y el incremento al que se someterá el recibo del catastro. Un 17% real para el IBI Ravella anunció que el impuesto de bienes inmuebles urbanos crecería un 10%. Sin embargo, BNG y PP denuncian que, en realidad, la subida es triple, ya que aumentan tanto el tipo impositivo (del 0,47 al 0,52), como el valor catastral de las propiedades, cuyo incremento se ha diferido a lo largo de diez años, y la propia cuota, sometida, como el resto de los impuestos, al IPC. El resultado es, según el portavoz nacionalista, Castro Ratón, un «fraude informativo», ya que el incremento real, calcula el Bloque, asciende a un 17%. Mientras los nacionalistas advierten de que el tipo de la capital arousana pasaría a ser el cuarto más elevado de los municipios gallegos que oscilan entre los veinte y los cincuenta mil habitantes, los populares de Tomás Fole apuntan que es el décimo gravamen de entre todos los concellos de la comunidad, por detrás de un grupo en el que se encuentran las siete principales ciudades. ¿Por qué el IPC de agosto? La referencia que toma el gobierno local para la actualización es el IPC interanual de la provincia de Pontevedra en agosto. Gago argumenta que se trata de fijar un criterio, después del vaivén forzado por la imposición de Rivera el año pasado. Se recurre a agosto, porque el porcentaje de septiembre aún no se conoce. Pero tanto el BNG como el PP le recuerdan que ese criterio ya existe. En el 2003 se utilizó, a propuesta del Bloque, el IPC interanual de junio, y se adoptó como modelo. PSOE e Ivil, denuncian ambos, incumplen de nuevo este punto. Rivera Mallo aún no ha hablado.