Rituales para estrechar lazos

La Voz

AROUSA

MARTINA MISER

El palomar En A Illa se habló catalán este fin de semana. Un grupo de baile de Bagà, en la provincia de Barcelona, desplegó su cultura en pleno corazón arousano

10 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Menudo día el domingo. Amaneció el cielo plomizo, pero la temperatura era de puro verano. Como las nubes se contuvieron hasta la tarde, no hubo impedimento para que la plaza de O Regueiro, en A Illa, fuese escenario del intercambio cultural entre los isleños y un buen puñado de vecinos de la localidad catalana de Bagà. ¿Que no saben donde está? Yo se lo digo: en el norte de la provincia de Barcelona, hacia el centro de la misma, más bien. Como de camino a Andorra, vaya. El baile Pero estábamos en O Regueiro, el domingo por la mañana. El primer plato del intercambio cultural fue el baile. El grupo Esbart Cadí fue el responsable de llenar A Illa con sonidos catalanes y con pasos de sus danzas tradicionales. Los chicos y chicas de Dorna se encargaron de darles la réplica galaica. Así, en A Illa se escenificó un diálogo bailado entre las dos culturas de las esquinas del norte peninsular. El diente Los primeros en dialogar, como ya ha quedado dicho, fueron los pies y los brazos. Los segundos en mantener esa conversación fueron los dientes y los estómagos. La embajada catalana se encargó de preparar una gran fabada y una enorme parrilla de butifarra para convidar a aquellos que quisiesen probar sus platos tradicionales. No puedo (ni quiero) imaginarme el calor que pasaron los cocineros (y los bailarines, con los trajes regionales a cuestas). Pero, en cualquier caso, los alimentos repartidos estaban de vicio. Aunque solo fuese por eso, el intercambio valdría la pena. Así que a ver si cunde el ejemplo y seguimos estrechando lazos. Desde Arousa para el mundo.