ENTRE LÍNEAS
26 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.SUENA el teléfono de casa y contesto con un «diga». Al otro lado de la línea una voz con acento del sur pregunta si está «Chucho Melchor». Ni la corrijo. Me pregunta inquisitivamente por mi consumo telefónico y yo, que me huelo la jugada, respondo con evasivas. Llega el momento oferta. Me sale con que por menos de 20 euros al mes tendré conexión a Internet y todas las llamadas locales, provinciales y nacionales gratis. Suena bien, pero no me fío y sigo dando largas. Me dice que me lo piense y que volverá a llamar. Días después me entero de que muchos de los que aceptaron la oferta descubrieron que no eran tan caralluda y que las pasaron canutas para darse de baja. Ya lo decía mi abuela: nadie da duros a pesetas. Ahora, actualizado, sería que nadie da euros por céntimos. Vamos que las gangas sólo existen en los anuncios.