En directo | Curso de la UIMP en Vilanova La cocina centró una divertida jornada en la que quedó patente la vigencia de «La casa de Lúculo» como una de las mejores obras que se han escrito sobre gastronomía en España
22 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Gastronomía era el tema central de una mesa de trabajo organizada en el Parador de Cambados en el marco de las jornadas sobre Julio Camba. Y es que, como quedó reflejado durante la sesión, el vilanovés era un vividor y un amante de la buena cocina. Prueba de ello es su obra La casa de Lúculo , un libro que «debería figurar a la cabeza de los libros de gastronomía española», explicó Cristino Álvarez, crítico gastronómico. Los ponentes revelaron que Camba era un aficionado a las buenas tascas madrileñas, con su cocina sencilla y honrada, pero ello no le impedía aceptar la alta cocina. Álvarez explicó también que Galicia «es un país que ha dado una serie de magníficos escritores gastronómicos, el problema es que tenemos más escritores que cocineros». Y en esto destacó también el periodista vilanovés porque «es difícil describir el gusto propio con la maestría que él lo hacía». Sus escritos siguen teniendo hoy vigencia y «superan la época en la que fueron escritos porque ejerció de profeta». Es más, «incluso ha acertado al describir el panorama gastronómico que tendríamos cuando tuviéramos autopistas». Así, aunque uno pueda estar de acuerdo o no con los gustos del vilanovés no tendrá más remedio que rendirse a sus narraciones, «es difícil contar la comida como la contó este gran vividor».