Entrevista | Pablo Alberte El actual Míster Pontevedra, que desfilará el jueves en Pontus Veteris por primera vez, afirma que la pasarela es «una fuente de ingresos» mientras estudia oposiciones para profesor
10 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Asomarse a un mundo que no parece de este planeta y ganarse los cuartos mientras prepara las oposiciones para profesor de Educación Física. Éstas son las ambiciones de Pablo Alberte (Pontevedra, 1980), Míster Pontevedra hasta el mes de marzo del año que viene. El jueves que viene desfila por primera vez en la pasarela Pontus Veteris, vistiendo ropa de Florentino. La suerte, explica, le ha llevado a donde está: «Gané varios concursos, y empecé a hacer pasarela y catálogos después de ir a unos cursos...» -¿Y qué se enseña en esos cursos? -Pues a posar ante la cámara, maquillaje, pasarela... Son nociones básicas para que cojas una rutina y empieces a ir a castings, a desfiles, a hacer catálogos... -Pero ¿de verdad tiene mucha ciencia desfilar? -No, no es complicado. Es más para las chicas, pero para nosotros nada. -Los concursos de belleza tienen fama de chanchullo... -¡Yo no lo vi! Allí no se siente, luego lo que haya por detrás no lo sé. Tampoco me importaba nada, mejor así. Depende de lo que busques en otros concursos: hay gente que quiere ir a ganar y otra a la que no le interesa para nada. Te pasas un mes de vacaciones y luego consigues más trabajos de ésos, más salidas, a este nivel. Es que ganar un concurso de éstos te supone cambiar toda tu vida, y mucha gente no lo quiere. -La movida del famoseo... -...es una movida que a mí no me gusta nada. Yo fui allí a abrir un poco la puerta, ver cómo está el asunto y cerrarla. Y luego seguir con lo mío. -Usted ha estudiado INEF. -Sí, en A Coruña. Y lo mío es lo de dar clases. Estoy estudiando oposiciones, y ésta es una fuente de ingresos. Cuantos más desfiles tenga, mejor. Hay gente, compañeros míos, que se están yendo a Madrid o a Barcelona, porque hay mucho más trabajo. Yo estoy optando por seguir aquí y confiar en los diseñadores gallegos. -¿Y le van saliendo trabajos en Galicia? -Sí, tampoco somos muchos los que nos quedamos. ¡Y hay que confiar en la moda gallega! Va a seguir yendo para arriba. Este año, Pontus Veteris ya son dos días de desfiles. -¿No le da un poco de corte desfilar el jueves ante los colegas y la familia? -Ya me están pidiendo entradas por todos lados, a ver cómo hago yo para conseguir tantas... Lo llevan bien, ya me vieron por la tele y siempre está bien estar cerca de los tuyos. Son unas risas, no hay problema ninguno. Igual al principio me desconcentraban, pero no tengo vergüenza ninguna para éso. -¿Cómo es el mundo ése de la moda? -A mí me gustó. Ahora lo voy conociendo, a medida que voy a desfiles, y está muy bien. Donde más lo viví fue en los de Telecinco, cuando fue lo del Míster España, porque había muchas cámaras, un backstage a tope... Fue la leche. También estuvieron muy bien uno con Gene Cabaleiro, otro con Carolina Herrera, esas prisas por cambiarse, esa media hora de tensión... -¿Notó algo por la calle después de salir en la tele? -Sí, aquí en Pontevedra sí, sobre todo al principio. Saliendo de noche a veces notaba que algunos me miraban, y me decía: ¿pero ésto qué es? A mí me daba la risa, porque en los sitios a los que iba normalmente escuchabas «mira éste», «éste es tal tío»... -¿No está sobrevalorado éso de ser guapo? -Yo no me considero guapo, lo que tengo es mucha suerte. Me presenté a un concurso y lo gané. No éramos tantos los que nos presentábamos. Ahora estoy de jurado, y sí va más gente.