EL MIRADOR
24 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.EL ALCALDE de Carnota comparó la desgracia que sufre su pueblo con la quema del monte Pindo con la que los azotó hace unos años con el Prestige. Y no le falta razón, pero no sólo por el enfoque trágico que él le quiso dar y que nadie le niega, sino porque en este caso sucederá como con el anterior, que pasado o día, pasada a romaría . O sea, que en cuanto empiece a llover, vecinos y políticos lo olvidarán, como en su día olvidaron el Prestige. Y nosotros haremos lo mismo con el fuego de Xiabre que nos estrujó el corazón hace un par de días. Nuestras lágrimas de cocodrilo no tardarán en confundirse con las primeras gotas que nos regalen las nubes. Hace mucho que los montes ni se trabajan ni se pasean. Por eso pronto olvidaremos la desgracia. Porque lo que no se ve, no duele. Como el barco que descansa en el fondo del mar.