Quinn sabe lo que es bueno

La Voz

AROUSA

MARTINA MISER

El palomar Arousa desborda. Gente y más gente por donde vayas. En las fiestas, en la playa, en la ciudad, en la carretera... pero nos quieren. Lorenzo Quinn también nos elige

13 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Me cuentan que han visto a Lorenzo Quinn -el hijo de Anthony, el actor- por Cambados. Fue el viernes por la noche, en las terrazas de la villa, y acompañado de toda su prole. El escultor ahora metido también a restaurador abandonó la abafante Barcelona buscando fresquito, y se vino a Galicia. Chasco que se llevó. Supongo que miraría El Tiempo en la tele pero, ya se sabe, en dos días pasamos de la lluvia a los treinta grados como si nada. A otro que también han visto estos días por Cambados es a Bertín. Sí, el de Osborne parece que nos ha cogido cariño y que la villa y su albariño le han conquistado. Aunque más conquistará él, seguro. De calor les hablaba porque lo de ayer fue mucho. Una, que cogió el coche para recorrer todo cuanto fiestorro gastronómico hay por estos lares -que no son pocos- sabe de lo que habla. Seguro que se hacen una idea. Calor sobre el asfalto, y fuera de él. Pero si se trata de comer, allá vamos. A la vieira de Cambados, a Albarousa de Vilagarcía, al mejillón de Vilanova y al de A Illa y hasta nos comimos el pan de Ribadumia que, aunque a horas tardías, también apretaba el calor. Y el que no estaba comiendo, se iba para la playa. ¡Mi reino por un chapuzón!, pensaba yo al pasar con mi ardiente coche por As Sinas. Y más que lo pensaba cuando el aire dejó de correr por la ventanilla al encontrarme con el atasco en Vilagarcía. Dura vida la del periodista. Los más afortunados se tomaban a esa hora un vinito en la Pescadería o un vermut en A Baldosa.