AREOSO | O |

29 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

TENGO UN amigo que presume de ecologismo, y tal y tal, pero que no recicla su basura. Su argumento es muy claro: «Si lo hiciera, tendría que trasladar las bolsas en mi coche varios cientos de metros porque en la zona donde vivo no hay contenedores azules, verdes o amarillos». Ni tanto, ni tan poco. Sin embargo, esta vieja discusión me vino ayer por la mañana en la cabeza. Estando apoyado en la pared de la panadería de la ahora tan en boga Plaza Xoan XIII reparé en que no tenía ninguna papelera a mi alcance. En realidad, las únicas que vi estaban enjauladas en el parque del parking. Ya puestos a reparar, y en el trayecto hasta la Avenida da Mariña, tuve tiempo para observar que en la peatonalizada Castor Sánchez también me pareció apreciar un cierto abandono en ese aspecto. En fin, supongo que habrá muchas ausencias más de esos elementos (en la zona de O Piñeiriño debe tocar a una por cada mil residentes, por ejemplo). El problema es que el pueblo-ciudad parece estar casi siempre sucio, que muchos de los ciudadanos son bastante puercos y que, desde luego, no te aburres de ver papeleras por la ciudad. Incluso ni en la zona vip hay demasiadas, aunque por ahí pasa todas las mañanas el carrito limpiador.