Una operación vital está en peligro

Xurxo Melchor
Xurxo Melchor VILAGARCÍA

AROUSA

?ilagarcía no puede permitirse perder el tren de Ros Casares. La empresa quiere instalarse en la ciudad y su interés refrenda el discurso que siempre han lanzado tanto desde el Puerto como desde el Concello: que la capital arousana es atractiva gracias a su centrada posición geográfica en Galicia y a sus buenas comunicaciones tanto por tierra, con la autopista AP-9, como por ferrocarril. Sin embargo, esta operación vital para el desarrollo industrial de Vilagarcía -su punto más débil como ciudad- está en peligro y podría ocurrir, como acaba de suceder con la empresa Entabán, que Ros Casares acabe instalándose en cualquier otro punto de la comunidad gallega en donde le ofrezcan lo que necesita: terrenos. A quién se pregunte si realmente Ros Casares es tan vital para Vilagarcía sería fácil contestarle. Para empezar, el grupo desembarcaría unas 300.000 toneladas anuales en el puerto de la ciudad, lo que supone un incremento del 25 por ciento. Además, se crearían puestos de trabajo, ya que la planta también clasificaría, recepcionaría y enviaría la mercancía, y esas tareas necesitan operarios. Pero eso no es todo. Los 12.000 metros cuadrados que Ros Casares quiere reservarse en el puerto vilagarciano son sólo la primera fase de su proyecto para la ciudad. En una segunda operación, la firma cuenta con ampliar sus instalaciones en el polígono de Baión-Ría de Arousa. Es decir, que no es sólo un asunto portuario, sino una cuestión estratégica para Vilagarcía.