El viento amaina y permite que los barcos se hagan a la mar en Cambados

Bea Costa
B. Costa VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Las tripulaciones llevaban dos días sin poder navegar debido al fuerte nordés LA VERTIENTE LITERARIA DE LOS ENCONTROS Galeones, botes, dornas y demás buques ofrecieron un espectáculo marítimo de lujo

09 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Las tripulaciones tenían «mono» de mar y ayer tarde, por fin, se desquitaron. El fuerte viento del nordés dio una tregua después de dos días y los barcos que participan en el Encontro de Embarcacións Tradicionais de Galicia pudieron hacerse a la mar. Casi un centenar de buques salieron escalonadamente, desde las cinco de la tarde, desde la dársena de San Tomé y desplegaron su velamen formando una estampa inédita frente al litoral cambadés. Desde los majestuosos galeones hasta las modestas dornas, todos aprovecharon la ocasión para disfrutar de una esplendorosa jornada de navegación por la ría de Arousa. La mayoría de los buques procedían de las delegaciones gallegas pero allí estuvieron, además, los portugueses, murcianos, andaluces, catalanes, franceses y el courrag irlandés elaborado en cuero. Los remeros de Málaga y País Vasco no faltaron a la cita y los que tampoco se quisieron perder la navegación, aunque en su caso con las velas replegadas, fueron el vapor Hidria y el drakkar vikingo de Catoira. Una estampa náutica que hizo disfrutar a las tripulaciones y, también, a las numerosas personas que ayer se apostaron en los muelles y en la islote de As Goritas para no perderse esta ocasión. Pese a que el viento amainó, todavía soplaba lo suficientemente fuerte como para desaconsejar la celebración de la regata «todos contra todos» y para poner en apuros a más de un patrón que hubo de ser remolcado por las lanchas que hacían las labores de apoyo. No obstante, no se registraron incidentes de importancia. L