AREOSO | O |
13 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.EL CELTA acaba de ascender a primera. Ya, hombre, ya sé lo de las alineaciones de marras, pero usted sitúeseme tras ese minuto noventa de hace dos domingos, con los celestes bañándose en cava y Fernando Vázquez por los aires. La historia sucede en un bar vilagarciano. Un chavalote de buen ver habla por el móvil: «¡Que macho, o Celtiña está en primeira!». «Pois si, tio» (me imagino yo que contesta el interlocutor). «Menos mal que desta foi, ¿eh?», vuelve a insistir el atractivo moreno, a la vez que hace un gesto de victoria hacia la televisión. Pronto se despiden con un «ata outra macho, ata outra» -bien recalcado lo de macho- y, para entonces, el hombre se suelta a hablar con la mujer que le acompaña. «Era un colega que está en Barcelona currando» (un inciso: el otro día dijo un político que ya no se emigra, je, je) . «Dende que marchou en decembro non volvín falar con el», le informa a la chica. Ella pone cara de flipe y, desde la mesa de al lado, oigo que le dice: «Tanto tempo sen falar e chámaslle polo fútbol, ¿só polo fútbol?». «Pois claro», responde de manera contundente el simpaticote muchacho. Ahí acaba el tema. Pena que el chaval empine una Estrella. La charla iba que ni pintada para un anuncio de esos pasteleros de Coca-Cola. ¿Qué no, meu?