Xaquín al cuadrado desde Borrón 4

La Voz

AROUSA

Dos movimientos complementarios se dan cita en la muestra que el viernes abrió sus paredes en la galería cambadesa Borrón 4, bajo la batuta de Xaquín Chaves. De un lado, la evolución cromática que podía ya advertirse en la exposición anterior, en Vigo. Colores de baja intensidad lumínica y tonalidades más oscuras, con una de las diez piezas, precisamente la mayor de todas ellas, como elemento de enganche y transición entre aquello de Vigo y esto de Cambados. El resto es obra nueva, de pequeño y mediano formato, con el encanto de lo que debe ser apreciado en las distancias cortas. Pero hay también esa segunda vía de llegada, en esta ocasión como crónica pictórica de un viaje reciente a Inglaterra. El diálogo con la escuela paisajística inglesa y la influencia de brumas y querencias terrosas impregnan este nuevo paso de Chaves en el camino hacia los dominios de esa comunicación sin palabras que es la pintura.