Inventos

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

28 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

SOY UN cotilla. No puedo evitarlo. Cada vez que paso junto a alguien afino el oído y pongo la antena. Ayer, mientras volvía a casa para comer oí como una joven argentina -el acento la delató- le decía a un chico: «Sí, tu eres como Castelao, el inventor del gallego». Me quedé de piedra. Esa mozalbeta ha llegado a la conclusión de que el gallego es el invento de un tipo. Cielos, qué horror, que diría el león Leoncio. El gallego, como cualquier lengua a excepción del esperanto, no es un invento. Es el modo en el que los habitantes de este recuncho vemos y explicamos el mundo. Sin embargo, a medida que mis pasos se alejaban seguí reflexionando y concluí que aquella chica no pecó de ignorancia. Simplemente, tiene la percepción de que el gallego es un invento. Y eso es culpa nuestra, que llevamos treinta años a vueltas con la normativa.